“En 2020, 59,7 millones de personas padecieron hambre. Entre 2019 y 2020, la prevalencia del hambre en América Latina y el Caribe aumentó en dos puntos porcentuales, lo que significa que 13,8 millones de personas más sufrieron hambre que en 2019”, así comienza el informe la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Programa Mundial de Alimentos (WFP) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) presentado este martes.
“El número de personas que padecen hambre se encuentra en su punto más alto desde el año 2000, con un aumento del 30% sólo entre 2019 y 2020. Cuatro de cada diez personas sufrieron inseguridad alimentaria durante 2020”.
Advierte el trabajo en su prólogo “que estas tendencias no se revertirán si no transformamos nuestros sistemas agroalimentarios para que sean lo suficientemente eficientes, resilientes, inclusivos y sostenibles como para proporcionar una dieta saludable para todos, sin dejar a nadie atrás”.
Finalmente hace referencia a que este fue el objetivo de la Cumbre de Sistemas Alimentarios celebrada en septiembre de 2021, que reunió a 23 Estados miembros de América Latina y el Caribe para debatir cómo llevar a cabo una transformación que beneficie a las comunidades más vulnerables.



