El planeta rojo, conocido como Marte, sufrió un “Martemoto”, conocido generalmente como terremotos en el punto de la Galaxia. A partir de estos sismos o vibraciones, los científicos descubrieron azufre, oxígeno, hidrógeno y carbono.
A partir de muchos estudios realizados por investigadores, es la primera vez, después de la Tierra, que se siente un sismo en otro planeta. Sin embargo, los estudios indican que las vibraciones del planeta rojo, podría proporcionar información que sería de mucha ayuda para el avance astronómico.
En este marco, uno de los estudios realizados, observó que en el planeta había oscilaciones libres, causadas por fenómenos atmosféricos. Así mismo, para lograr detectar estos avances científicos, se necesitó el dispositivo InSight de la NASA.
De este modo, uno de los principales idóneos del estudio de este fenómeno fue Martin Shimmel, quien dijo que este hecho podría ayudar a comprender la composición del planeta rojo. De esta forma, señaló, “las oscilaciones libres son una medida fundamental para determinar la estructura promedio, especialmente a grandes profundidades”.
En esta misma línea, el investigador propició, “estas mediciones permitirán determinar las propiedades físicas de las capas principales y construir modelos de referencia que abarquen todo el planeta”.
En este marco, los investigadores analizaron 60 frecuencias más de modos normales, gracias al Martemoto que se produjo en una magnitud de 4,7, bajo el nivel de ruido en bajas frecuencias del sismómetro de la NASA InSight.
También se conocieron los famosos “zumbidos marcianos”, los cuales se detallan por vibraciones del planeta rojo. De esta manera, el planeta Marte, se convierte en un Cuerpo Celeste de vital importancia para el estudio de la ciencia.
“las señales eran muy débiles y no se pueden evidenciar utilizando métodos tradicionales” asimiló Shimmel.



