El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su país bloqueará el estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio internacional, en respuesta a la negativa de Irán a abandonar sus ambiciones nucleares.
Según Trump, el bloqueo se aplicará a todos los buques que intenten entrar o salir de puertos iraníes, y cualquier barco iraní que se acerque al bloqueo será destruido.
La decisión de Trump se produce después de que las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en Pakistán fracasaran el fin de semana. Irán había advertido que cualquier buque militar que se acerque al estrecho de Ormuz sería considerado una violación del alto el fuego vigente y recibiría una respuesta “dura y decisiva”.
El bloqueo ha generado preocupación en la comunidad internacional, ya que el estrecho de Ormuz es una ruta vital para el transporte de petróleo y gas. El Primer Ministro británico, Keir Starmer, ha expresado su oposición al bloqueo, afirmando que el Reino Unido no se dejará “arrastrar” a la guerra.
La situación en el estrecho de Ormuz es tensa, con ambos países intercambiando amenazas. Irán ha calificado el bloqueo de “ilegal” y ha advertido que si la seguridad de sus puertos se ve amenazada, “ningún puerto del Golfo Pérsico estará a salvo”.
El anuncio del bloqueo sacudió los mercados globales, con el crudo estadounidense superando los US$103 por barril. La situación sigue siendo incierta, y se espera que la comunidad internacional siga de cerca los acontecimientos en la región.



