Tras el último comunicado dejado por las empresas de la red social, durante la semana renunciaron cientos de empleados, hasta el momento en Twitter Elon Musk, les exigiera a través de un email que se comprometieran con lo que él ha llamado un “Twitter 2.0 duro”. Además, a última hora del día, la empresa notificó a los empleados que cerrará sus oficinas y cortará el acceso a las instalaciones, según informaron medios de Estados Unidos, los agentes de seguridad de la firma ya empezaron a echar a los empleados de las oficinas.
Musk se reunió con algunos empleados de alto nivel para tratar de convencerlos de que se quedaran. Muchas de las salidas incluyen a ingenieros responsables de arreglar errores y evitar cortes de servicio, lo que plantea dudas sobre la estabilidad de la plataforma en medio de la pérdida de empleados. Entre los que renunciaron se encuentran los diseñadores e ingenieros del proyecto de verificación de Twitter Blue y muchos trabajadores que mantenían estructuras críticas de la plataforma.
Según algunos empleados de la empresa si se arruina algo de la plataforma, no queda nadie para arreglar las cosas en muchas áreas. Inmediatamente usuarios de la red social comenzaron a enviar tuits con insultos a Elon Musk y muchos presagiaron el final de la plataforma. El futuro de cómo Twitter mantendrá su capacidad para operar día a día no está claro. Elon Musk se está quedando cada vez más solo con un “juguete” de 300 millones de usuarios que le costó 44.000 millones de dólares.



