Silvina Ocampo fue la cuentista más enigmática de la literatura fantástica argentina.
Entre sus obras se encuentra Viaje olvidado (1937), Autobiografía de Irene (1948), La furia (1959), Las invitadas (1961), entre muchos otros más, consagrándose en el mundo de la literatura fantástica recién varios años después de su muerte. Pero para ella, el éxito era otra cosa: «Saber que uno ha conmovido a alguien».
La escritora murió a los 90 años, en Buenos Aires, el 14 de diciembre de 1993, después de haber pasado sus últimos años con Alzheimer.



