Un día como hoy, el 26 de febrero de 1944, el coronel Juan Domingo Perón fue nombrado ministro interino de Guerra de Argentina, marcando un hito temprano en su carrera política que lo llevaría a convertirse en una de las figuras más influyentes del siglo XX en el país. La designación se produjo en el marco de la llamada Revolución del 43, un golpe militar que había derrocado al gobierno conservador y había puesto a las fuerzas armadas como principales protagonistas de la vida política nacional.
Perón, nacido en Lobos, provincia de Buenos Aires, en 1895, ya se había destacado dentro del Ejército y había asumido cargos vinculados al trabajo y la previsión social desde su participación en el golpe de 1943. Su llegada, aunque inicialmente interina, al Ministerio de Guerra le permitió consolidar poder dentro del aparato militar y construir una base política entre sectores obreros y sindicales, acelerando su ascenso al frente del gobierno de facto que ejercía el general Edelmiro Julián Farrell.
La destacada posición dentro del Ministerio de Guerra fue clave para que Perón ampliara su influencia política, ya que combinó su liderazgo en el seno de las Fuerzas Armadas con un fuerte acercamiento hacia los sindicatos y la clase trabajadora. Pocos meses después de su interinato, fue ratificado como ministro titular y también asumió la vicepresidencia de la Nación, funciones que lo catapultaron como candidato presidencial.
De este modo, aquella asunción como ministro interino no fue un hecho menor: sentó las bases de un liderazgo que culminaría con su elección como presidente en febrero de 1946, dando inicio a una década de transformaciones sociales y políticas profundas en Argentina, centradas en lo que luego sería llamado peronismo o justicialismo.



