El Presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, denunció que Rusia lanzó un ataque masivo contra varias regiones de Ucrania, dejando a miles de personas sin servicios básicos en medio de temperaturas extremas.
El ataque incluyó más de 70 misiles y 450 drones, y se centró en la infraestructura energética, causando incendios en edificios altos de la capital y daños a una guardería.
Los ataques dejaron al menos nueve personas heridas y afectaron gravemente el suministro de calefacción y electricidad en plena ola de frío, con temperaturas cercanas a los 20 grados bajo cero. Zelensky recalcó que Rusia aprovecha los días más fríos del año para intensificar el sufrimiento de la población civil, utilizando ataques sistemáticos contra infraestructuras clave en lugar de buscar un acuerdo pacífico.
El mandatario ucraniano subrayó la urgencia de recibir misiles para los sistemas de defensa aérea y reclamó mayor apoyo de los socios internacionales. “Sin presión sobre Rusia, esta guerra no tendrá fin. En este momento, Moscú está optando por el terror y la escalada”, manifestó Zelensky a través de sus redes sociales.
El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó el ataque masivo, argumentando que fue una respuesta a supuestos ataques ucranianos contra objetivos civiles en territorio ruso. El parte oficial indicó que las fuerzas armadas rusas emplearon “armas de largo alcance y alta precisión” dirigidas tanto a empresas del complejo militar industrial ucraniano como a infraestructuras utilizadas, según Moscú, con fines bélicos.
Las autoridades locales en Kiev informaron que, tras el bombardeo, 1.170 edificios de varias plantas quedaron sin calefacción en los distritos de Dárnitsia y Dniprovski. El alcalde de la capital, Vitali Klichkó, detalló que equipos de emergencia trabajaban para restablecer los servicios básicos mientras se evaluaban los daños estructurales y se atendía a los heridos.
El ataque ruso apunta a la infraestructura energética ucraniana y provoca incendios en edificios residenciales y una guardería en Kiev. La escalada ocurre en la víspera de la segunda ronda trilateral de negociaciones sobre Ucrania, con la mediación de Estados Unidos, que comenzará este miércoles en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), según anunció el Kremlin.
Mientras la población ucraniana enfrenta temperaturas extremadamente bajas y cortes de calefacción, el gobierno insiste en la necesidad de incrementar la presión internacional sobre Moscú y acelerar la llegada de sistemas defensivos.



