Las históricas movilizaciones en distintas ciudades de China tuvieron impacto en el seno del Partido Comunista Chino (PCC). En las últimas horas, las autoridades del gigante asiático decidieron empezar a flexibilizar algunas de las estrictas restricciones que mantenían por la política de “covid cero”. Pero, por otra parte, llevaron al máximo los controles y la censura en redes sociales.
La policía china está utilizando la información de los celulares para perseguir y evitar nuevas manifestaciones en la capital, Beijing. Esto responde a una “respuesta de emergencia” de las autoridades ante las crecientes protestas que se iniciaron el fin de semana. El rastreo de información se produce a través de los VPN y otros métodos de censura online, reportaron los medios que trabajan en el lugar.
Este método es usado con frecuencia por la policía china para controlar no sólo las manifestaciones sino supervisar cualquier amenaza que exista contra el gobierno del superpoderoso Xi Jinping. En conversaciones citadas por el medio norteamericano, decenas de personas recibieron llamadas anónimas preguntándoles si participarían de las manifestaciones en Beijing y aconsejándoles no hacerlo en caso de que la respuesta fuese positiva.



