Para entender realmente cómo funciona el cerebro, los neurocientíficos necesitan saber cómo cada uno de los aproximadamente 1.000 tipos de células que se cree que existen en el cerebro hablan entre sí.
Por primera vez, se logró hacer los mapas que revelan la ubicación, función y apariencia de más de 1000 tipos de células que se encuentran en la corteza motora de ratones, monos tití y personas, según informan científicos de diferentes países en 17 estudios, que forman parte de la Iniciativa Brain, que aparecen en la revista especializada Nature.
Se espera que la investigación ayude a los investigadores a desarrollar mejores modelos animales de los trastornos que afectan al cerebro de los seres humanos, como las enfermedades de Parkinson y Alzheimer, las ataxias, la enfermedad de Huntington, la miastenia gravis y la esclerosis lateral amiotrófica.
Los hallazgos de los científicos también aportan pruebas de que algunas células que se cree que son vulnerables a estas enfermedades son diferentes en los humanos que en los animales. Consultado por Infobae, el doctor Ignacio Brusco, neurólogo, psiquiatra, investigador del Conicet, profesor y director del Centro de Alzheimer en el Hospital de Clínicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), destacó estos mapas más grandes del cerebro que se consiguieron ahora implican un enorme avance en las neurociencias y podrían significar beneficios para los pacientes en el futuro.
“Durante los últimos años en el caso de la enfermedad de Alzheimer se ha podido retrasar la evolución de los pacientes por un conjunto de medidas. Una de ellas es controlar la presión arterial, la diabetes, el colesterol y el sedentarismo. Hacer ejercicio aeróbico ayuda a retrasar el avance de la enfermedad”, resaltó el doctor Brusco. “Dormir bien cada noche también ayuda a ralentizar la evolución de la enfermedad de Alzheimer”, agregó. Pero aún quedan desafíos por delante.
“Cuando más se avance en catalogar al cerebro -como lo hace la Iniciativa Brain que se puso en marcha en 2013-, mejores serán los tratamientos en el futuro. Porque ha ocurrido que se han hecho investigaciones con terapias que funcionaban bien en animales que no tuvieron los mismos resultados en los seres humanos. También ha ocurrido que las drogas pueden producir efectos secundarios en los seres humanos que no se observaron en los animales”, explicó el doctor Brusco.
Por esos inconvenientes que se han encontrado en el pasado, el experto valoró el aporte de los estudios publicados en la revista Nature. Consideró que servirá para comparar a las diferentes especies y para entender áreas como las del lenguaje que no están en los cerebros de los animales.
En tanto, el médico neurólogo y ex presidente del Grupo de Investigación de Demencias de la Federación Mundial de Neurología, Raúl Arizaga, dijo a Infobae: “El atlas con mapas del cerebro es un avance impresionante para la anatomía y el funcionamiento del cerebro humano. Será clave para comprender mejor cómo se producen diferentes trastornos que afectan al cerebro y que aún no tiene cura. Sin dudas, la información aportada por la Iniciativa Brain ayudará desarrollar futuros tratamientos para diferentes demencias como la enfermedad de Alzheimer, y para otros trastornos como Parkinson, ataxias, y enfermedad de Huntington”.



