La verdadera causa del mal aliento son las bacterias que sobreviven en ambientes secos y proliferan cuando nuestra boca no se encuentra bien hidratada y limpia. El mal aliento repentino y persistente también puede ser un signo de un problema mayor, como la periodontitis (probablemente por la acumulación de placa).
El mal aliento o la halitosis no da muy buena impresión. Por suerte, hay muchas opciones que se pueden poner en práctica para tener no solo una buena salud bucal, sino un aliento bueno. Lo importante es llevar ante todo una correcta higiene bucal. En primer lugar, se debe tener en cuenta que hay personas que tienen genéticamente mal aliento, y es ahí donde conviene consultar al médico. Además, son varios los alimentos que causan el mal aliento. Sabemos que productos como el café y el tabaco o alimentos como el ajo y la cebolla provocan un fuerte aroma. Sin embargo, decíamos, los factores que contribuyen al mal aliento pasan por no lavarse los dientes ni tener una rutina de higiene bucal.
¿Cómo prevenir y eliminar el mal aliento? El cepillado protege contra la enfermedad de las encías, pero es el fluoruro en la pasta dental el que previene las caries dentales. Cuanto más seca está la boca, mayor guerra darán las bacterias. Siempre es bueno beber un vaso de agua antes de acostarte esto te ayudará a mantenerte hidratado durante más tiempo, con el enorme beneficio que supone tanto para tu salud como para el tema del aliento.
Los expertos recomiendan cambiar el cepillo de dientes (o el cabezal del mismo) cada tres o cuatro meses para que esté en buena forma para los lavados. La realidad es que si uno llega a los seis meses tampoco sucede nada. Más tiempo ya puede significar un problema. Cepillarse es una forma de combatir el mal aliento. Otra recomendación es hacer una revisión y una limpieza dental y de encías cada seis meses. Esto ayudará a prevenir cualquier problema, acumulación de placa y brotes bacterianos desagradables.
El té verde puede ayudar a combatir el mal aliento gracias a un grupo de sustancias químicas encontradas en las plantas: los polis fenoles. Científicos de la Universidad de Tel Aviv, revelaron que el café no sólo no causa halitosis -como se suele pensar-, sino que su extracto es capaz de inhibir a la bacteria que la causa.



