En diciembre de 2025, una familia compuesta por dos adultos y dos menores necesitó ingresos de $1.308.713 para no ser considerada pobre, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Para evitar la indigencia, el monto requerido fue de $589.510. La Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA) aumentaron un 4,1% en relación con el mes anterior, superando la inflación de diciembre, que fue del 2,8%.
La inflación de diciembre se ubicó en 2,8%, con un acumulado anual del 31,5%. La división de mayor aumento fue “Transporte” (4,0%), mientras que “Prendas de vestir y calzado” y “Educación” registraron las menores variaciones.
El INDEC también informó que la CBA se determina tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto de entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades.
La CBT se obtiene ampliando la CBA considerando los bienes y servicios no alimentarios, aplicando el coeficiente de Engel. Según el INDEC, quienes no alcanzan a cubrir la CBA se consideran en situación de indigencia, mientras que aquellos que no alcanzan la CBT se clasifican como pobres. La evolución de estos indicadores es clave para evaluar el impacto social y económico en los hogares de la región.
En cuanto a los valores para diferentes tipos de hogares, el INDEC ofrece los siguientes ejemplos: un hogar de tres integrantes necesitó $1.041.888 para no ser pobre, mientras que un hogar de cinco integrantes requirió $1.376.478. La CBA y la CBT aumentaron un 31,2% y 27,7%, respectivamente, en comparación con diciembre de 2024.



