Cada 5 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Eficiencia Energética, que tiene como objetivo reflexionar y crear conciencia sobre el uso responsable de la energía.
En 1998 en Austria, durante la primera Conferencia Internacional de Eficiencia Energética se constituyó el 5 de marzo como el Día Mundial de la Eficiencia Energética debido a la importancia de cuidar y hacer un uso consciente y responsable de la energía.
Según la Agencia Internacional de Energía, el ahorro conseguido con los diferentes dispositivos de Eficiencia Energética aplicados desde 2000 en el mundo supusieron en 2017 un 11 % menos de consumo del que habría habido sin ellos. Se estima que en 2040 la Eficiencia Energética y la energía renovable pueden reducir la dependencia de combustibles fósiles en un 70%.
La eficiencia energética busca mejorar la calidad de vida sin perjudicar los recursos energéticos que son necesarios en la vida cotidiana. En este sentido, lo importante es optimizar la energía a través de otras fuentes sostenibles, como las energías renovables.



