Tras un extenso e intenso debate parlamentario que se prolongó hasta las primeras horas de este viernes, el Senado de la Nación otorgó media sanción al proyecto de reforma de la Ley de Salud Mental impulsado por la gestión de Javier Milei.
La iniciativa cosechó 42 votos afirmativos frente a 21 negativos, en un resultado que se concretó únicamente después de que el oficialismo flexibilizara su postura original y aceptara introducir modificaciones sustanciales exigidas por sectores aliados de la oposición.
La jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich, encabezó las febriles negociaciones que destrabaron la votación en la Cámara Alta. Los principales contrapuntos, que mantuvieron en vilo la aprobación del dictamen, se concentraron en garantizar los fondos económicos para las administraciones provinciales y en preservar el rol de los profesionales de la psicología dentro de los equipos multidisciplinarios encargados de dictaminar internaciones y altas médicas.
En materia presupuestaria, los representantes de las provincias expresaron su preocupación por el impacto económico que significaría implementar las exigencias de la norma sin contar con respaldo financiero del Gobierno central. Ante este reclamo, la Libertad Avanza acordó incluir una cláusula de asistencia técnica y económica formal por parte de la Nación, la cual se canalizará a través de acuerdos bilaterales en la órbita del Consejo Federal de Salud para potenciar los centros comunitarios, el personal capacitado y la infraestructura de telemedicina.
En cuanto al plano clínico, el texto definitivo modificó el esquema inicial que otorgaba mayor exclusividad a los médicos psiquiatras, garantizando que las evaluaciones interdisciplinarias incluyeran de forma obligatoria la firma de un psicólogo. Además de ratificar la vigencia del principio de no creación de nuevos manicomios, la nueva normativa extiende causales para intervenciones de urgencia y amplía el abordaje integral sobre adicciones como la ludopatía. Tras la luz verde en la Cámara Alta, el articulado deberá pasar ahora a la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo.


