El escenario político en Brasil se encamina hacia una definición sumamente ajustada para el balotaje presidencial del próximo 25 de octubre, en el que se enfrentarán el actual Jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva, y el representante del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro.
Tras haber encabezado los resultados en las elecciones generales del 4 de octubre, ambos aspirantes a la presidencia compiten en un contexto donde las mediciones más recientes reflejan un virtual empate técnico a tan solo días de acudir a las urnas.
De acuerdo con el estudio realizado por la firma Datafolha para el periódico O Globo —efectuado entre el 13 y el 14 de octubre sobre una muestra de 2520 ciudadanos mayores de 16 años—, Bolsonaro lidera las preferencias con un 47% de los apoyos frente a un 45% obtenido por Lula. Este relevamiento, dado a conocer el jueves 15 de octubre y que cuenta con un margen de error de dos puntos porcentuales y un 95% de nivel de confianza, evidencia una reducción en la brecha entre ambos competidores, pasando de cuatro a dos puntos respecto al sondeo previo del 8 de octubre, fecha en la que el referente opositor registraba un 49%. En esta misma medición, las opciones de voto en blanco o nulo crecieron al 6%, mientras que la proporción de indecisos se situó en el 2%.
En una línea convergente, la encuestadora Quaest dio a conocer un estudio publicado el miércoles 14 de octubre, elaborado a partir de 2154 entrevistas presenciales a electores mayores de 16 años realizadas entre el 10 y el 13 de este mes. Dichos datos de intenciones de voto total le otorgan a Flávio Bolsonaro un 46% del respaldo y a Lula da Silva un 44%, manteniendo igualmente un margen de error de dos puntos hacia arriba o hacia abajo con un 95% de confianza, al tiempo que ubican los sufragios nulos o la abstención en un 9% y a los indecisos en un 1%.
Finalmente, los análisis demográficos que acompañan estas proyecciones semanales dejan ver patrones socioeconómicos y territoriales muy marcados entre los votantes brasileños. Mientras que el electorado femenino, las personas con educación básica y la región Nordeste muestran una inclinación mayoritaria hacia Lula da Silva, la candidatura de Flávio Bolsonaro capta la preferencia del sector masculino, los electores con niveles educativos medios y superiores, y la mayoría geográfica compuesta por las regiones Norte, Sur, Sudeste y Centro-Oeste.


