La nueva variante Ómicron se expande. Vuelve a quedar a la vista la desigualdad mundial de la vacunación, que facilita contagios y mutaciones del virus. La liberación de las patentes sigue siendo un reclamo urgente.
Un reciente estudio publicado en la revista Science vuelve a poner de manifiesto la brutal irracionalidad del sistema capitalista en cuanto a cómo enfrentar la pandemia mundial.
Un artículo publicado hace algunos días indica que “mientras que el 66% de la población de los países de ingresos altos está completamente vacunada, solo el 2,5% de la población de los países de ingresos bajos está completamente protegida”.
El mismo estudio da cuenta de la enorme inequidad que existe entre los países más ricos del mundo y los países más atrasados y empobrecidos
Science afirma, además, que “las naciones ricas deben detener el acaparamiento de vacunas, redistribuir inmediatamente los excedentes de vacunas, cumplir con sus compromisos con el programa COVID-19 Vaccines Global Access (COVAX), apoyar la exención de los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (TRIPS) y exigir a las empresas farmacéuticas transferir conocimientos técnicos para el diagnóstico, las vacunas y la terapéutica”.



