Un hito científico de relevancia continental se registró en el partido bonaerense de San Pedro tras la recuperación de una defensa fósil perteneciente a un proboscídeo prehistórico.
El ejemplar, correspondiente a la especie Notiomastodon platensis, alcanza los 2,34 metros de extensión y presenta un diámetro cercano a los 20 centímetros en la zona de su base. Integrantes del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres” valoraron especialmente el extraordinario nivel de preservación de la pieza, la cual se conserva en forma íntegra.
Las labores de prospección se desarrollaron concretamente en la zona de Bajo del Tala, dentro de los terrenos de la estancia El Silencio, propiedad de la familia Fossatti. En ese sitio, miembros del Grupo Conservacionista de Fósiles lograron extraer el resto paleontológico desde una capa sedimentaria correspondiente al Pleistoceno. De acuerdo con las estimaciones técnicas proporcionadas por la institución, los estratos del Pleistoceno medio y superior donde yacía el fósil asignan a este ejemplar una antigüedad estimada en 500 mil años.
En el ámbito especializado se remarca que la denominación técnica para este tipo de grandes dientes fósiles es la de «defensa», término formal con el que se designa a lo que popularmente se conoce como colmillo. La trascendencia de esta pieza en particular radica en que constituye la defensa entera de Notiomastodon platensis más extensa que haya sido documentada y publicada formalmente en América del Sur hasta el momento.
Con este hallazgo, el propio Museo Paleontológico de San Pedro logró superar su marca institucional previa. Hasta la fecha, el récord de su colección lo ostentaba una defensa de 2,26 metros descubierta en el año 2006, a la cual el nuevo resto fósil sobrepasa por ocho centímetros. Los especialistas enfatizan que la condición de récord se fundamenta estrictamente en aquellos especímenes preservados de forma completa y debidamente registrados en la literatura científica.
Para contextualizar el volumen de la pieza, la entidad realizó un repaso de los principales antecedentes históricos y bibliográficos de la región. En ese marco, se recordó una célebre mención efectuada en 1876 por el naturalista Florentino Ameghino, quien describió una defensa de 2,05 metros, así como también un registro documentado en Colombia que daba cuenta de un ejemplar de 1,86 metros.
Al evaluar el alcance del descubrimiento, el director del museo sampedrino, José Luis Aguilar, subrayó que no existen antecedentes publicados en el continente que den cuenta de una pieza entera de estas magnitudes para la especie. Las comparaciones citadas por el especialista permiten ponderar la escala singular del fósil recuperado, consolidando a la localidad bonaerense como un punto clave para el estudio de la megafauna sudamericana.



