Un equipo de arqueólogos encontró un pozo que llevaba más de 1.700 años cerrado, que contenía un tesoro de la cultura de China.
El pozo milenario se encuentra en las ruinas de la ciudad china de Dutou. El operativo para ingresar en este pozo lo montaron expertos del Instituto de Arqueología de la Academia China de Ciencias Sociales y la Red de Arqueología.
Lo primero que hicieron los arqueólogos fue medir la profundidad del pozo, por medio de un análisis aéreo con drones que determinaron que hay 12 metros de profundidad. Luego aseguraron los sistemas de seguridad para que los arqueólogos puedan explorarlo.
La expedición duró tres días, y encontraron un tesoro arqueológico que explica las formas en las que se comunicaban las antiguas civilizaciones de nuestro planeta.
Los arqueólogos hallaron tiras de madera o de bambú con palabras escritas en chino básico, este sistema sirvió como medio principal para escribir antes de la invención y popularización del papel.
Este descubrimiento determina la antigüedad del dialecto y el idioma que se usa en Asia. Además, encontraron alrededor de 10.000 tiras, que cada una tenía una inscripción única y distinta a la otra, lo que implica un gran descubrimiento para la historia de China.



