Un equipo de científicos descubrió una especie de ave con fluorescencia natural.
Este descubrimiento desafía las teorías existentes sobre el comportamiento de cortejo en estas especies, abriendo nuevas investigaciones en biología y ecología.
El estudio, recientemente publicado en la revista Royal Society Open Science se basó en especímenes del Museo recolectados desde el siglo XIX y encontró evidencia de biofluorescencia en 37 de las 45 especies conocidas de estas aves, caracterizadas por sus colores brillantes e impresionantes rituales de apareamiento.
Antes se creía que las aves del paraíso sólo utilizaban sus plumas de colores brillantes para atraer parejas y competir con otros machos. Gracias a esta investigación, ahora se conoce que también emiten un brillo especial llamado biofluorescencia, que solo es visible bajo ciertos tipos de luz.
La biofluorescencia, que ocurre cuando un organismo emite luz tras absorberla, es común en ecosistemas marinos, pero su presencia en aves terrestres es sumamente inusual. Este hallazgo sugiere que algunas aves podrían utilizar este fenómeno como una estrategia adicional en sus rituales de apareamiento, lo que transformaría el conocimiento actual sobre su comportamiento reproductivo.
Los investigadores han identificado al “Ave del Paraíso Emperador” y otras especies del género de aves del paraíso como poseedoras de esta fluorescencia natural. Estas aves, que se encontrarían en Ecuador, podrían estar utilizando este brillo como una señal visual clave en sus rituales de cortejo, lo que cambia la percepción de cómo estas especies interactúan en la naturaleza.
La biofluorescencia en aves podría desempeñar un papel clave en sus interacciones de apareamiento. Este efecto lumínico podría servir como una señal visual adicional para atraer parejas, especialmente en entornos con poca luz. Hasta ahora, este mecanismo de comunicación pudo haber pasado desapercibido debido a las limitaciones de la percepción humana y la tecnología en estudios previos.



