La inequidad en las vacunas contra la COVID-19 tendrá repercusiones duraderas y profundas en la recuperación socioeconómica de los países de ingresos bajos y medianos bajos, a menos que se adopten con urgencia medidas para fortalecer los suministros y garantizar que todos los países tengan acceso equitativo a las vacunas, en particular a través del intercambio de dosis, según indican los nuevos datos publicados hoy por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Universidad de Oxford.
Acelerar la fabricación de dosis suficientes de vacunas y su intercambio con los países de ingresos bajos podría haber mejorado en US$ 38 000 millones las previsiones del PIB de 2021 de dichos países, de tener tasas de vacunación similares a las de los países de ingresos altos. En un momento en que los países más ricos han destinado billones de dólares a los estímulos para apuntalar economías que flaquean, es hora de garantizar el intercambio rápido de dosis vacunales, la eliminación de todos los obstáculos para incrementar la fabricación de vacunas y la obtención de apoyo financiero para que las vacunas se distribuyan equitativamente y pueda tener lugar una recuperación económica verdaderamente mundial.
El elevado precio de las dosis de vacuna anticovídica en relación con otras vacunas y los costos de distribución –en particular por la mayor demanda de personal de salud– podrían ejercer una enorme presión sobre sistemas de salud frágiles y socavar la inmunización sistemática y los servicios de salud esenciales, además de causar picos alarmantes en los casos de sarampión, neumonía y diarrea. También existe un riesgo evidente de perder oportunidades de ampliar otros servicios de vacunación, por ejemplo el despliegue seguro y eficaz de vacunas contra el VPH. Los países de ingresos bajos necesitan acceso oportuno a vacunas con precios sostenibles y a apoyo financiero en el momento adecuado.
«La inequidad vacunal es el mayor obstáculo para poner fin a la pandemia y recuperarse de la COVID-19», declaró el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud. «Desde el punto de vista económico, epidemiológico y moral, redunda en interés de todos los países utilizar los últimos datos disponibles para poner a disposición de todos las vacunas esenciales»
«Es necesario cerrar la brecha vacunal para salir de la pandemia. El panel de información puede ayudar a ampliar y acelerar la distribución mundial de vacunas proporcionando información precisa y actualizada no solo sobre el número exacto de vacunas administradas, sino también sobre las políticas y mecanismos a través de los cuales conseguimos que las vacunas lleguen a la población», dijo el Dr. Thomas Hale, Profesor Asociado de Políticas Públicas Mundiales en la Escuela de Gobierno Blavatnik de la Universidad de Oxford.



