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Pablo Chena «Hay que fortalecer y desarrollar la economía popular»

Pablo Chena «Hay que fortalecer y desarrollar la economía popular»
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En diálogo con Jujuy Primicias, el director nacional de Economía Social y Desarrollo Local del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Pablo Chena, habló acerca del desafío de incluir a los trabajadores informales en el Registro Nacional de Trabajadores de la Economía Popular (ReNaTEP) del que está a cargo y de la economía informal durante la pandemia.

-El ReNaTEP generó mucha confusión, se pensaba que era un registro para cobrar algún beneficio social, eso es también lo que percibimos nosotros. ¿Cómo hacen desde el Estado para contrarrestar la información falsa? ¿Y a qué lo atribuís?

-Lo que tiene que quedar claro, es que el ReNaTEP es un registro de trabajadores de la economía popular, donde te ordenan un registro como el de un empleado formal, lo que  pasa es que no había costumbre. La forma que tuvo el estado tradicionalmente de llegar a estos sectores era a través de encuestas o de programas sociales. Pero no con una registración masiva. Entonces la gente está acostumbrada a que si aparece algo en lo que hay que anotarse es para ser beneficiario de algún programa del ministerio de desarrollo. Cuesta todavía a muchos registrarse simplemente como trabajadores, como se hace en el sector privado formal. Ese es uno de los caminos que tenemos que empezar a recorrer para formalizar esta economía que hoy está informalizada. Primero registrarla, luego declararla ante el fisco que es un instrumento adecuado para que no solo puedan quedar registrado sino también tener un monotributo que sea gratuito en un comienzo pero que les permita incluirse fiscalmente y facturar en cadenas de comercialización, de producción, facturar al estado y después también el acceso al crédito tanto bancario como no bancario para que puedan escalar la producción.

La condición de economía informal no es un determinismo físico, es un desafío. No hay que definirla como informal hay que formalizarla. Pero el inconveniente es que con los instrumentos que hoy dispone el Estado la formalización es imposible porque estamos forzando a que se formalice de una manera que no es la forma productiva que tiene la economía popular. Entonces, fracasamos en la formalización porque estamos tratando de ponerla en un formato preestablecido que no es el de la economía popular. Así que el desafío es justamente es crear el saco adecuado para la economía popular y eso significa explorar nuevos instrumentos para formalizar, explorar nuevas formas de cooperativas, de explorar un monotributo que no tenga costo al inicio para poder incorporarlos masivamente y que puedan pagarlo cuando tengan capacidad fiscal.

-¿Cómo afectó esta pandemia y los cuatro años de gobierno de Cambiemos a este sector? ¿Cuál crees que es el rol que tiene hoy la economía popular en el país?

-La economía popular en la pandemia se reinventó. ¿Cómo nace la economía popular? Nace de muchos trabajadores que quedan afuera del sector formal. Primero, en un fuerte reclamo, a través del movimiento piquetero, por ejemplo, se organizan y piden la forma de ingresar al sector formal. Ya ante la imposibilidad, porque es la dinámica del capitalismo, el cambio tecnológico, el gobierno de Macri (que destruyó muchos puestos de trabajo) hicieron que sea imposible hoy y entonces saben que la salida masiva va a estar por ahí. Entonces, al no poder entrar, empezaron a inventar su propio trabajo. Dijeron: “Bueno, vamos a empezar a trabajar con la basura, vamos a convertirnos en recicladores, vamos a volver a la agricultura”. Lamentablemente, en la pandemia hubo que volver al trabajo en comedores y en merenderos para mitigar la crisis social de los barrios, han crecido mucho los socios comunitarios. Hay un desarrollo muy grande también dentro de la economía popular de lo que son las actividades del cuidado, la producción de alimentos. La economía popular produce muchos alimentos. Desde la agricultura familiar, la producción de alimentos a pequeña escala de la economía popular abastece a una parte importante de los barrios populares de la Argentina. La pandemia lo que hizo fue que se reinventó el trabajo en función de las necesidades del barrio, intensificar los cuidados fundamentalmente relacionados a la salud, desarrollaron muchos emprendimientos textiles, como producción de barbijos, producción de vestimentas para los hospitales. Todo en “modo pandemia”. Hoy está volviendo a reconvertirse a los sectores tradicionales del oficio, se dejaron de ejercer muchos oficios porque mucha gente que tenía el oficio de pintor, electricista, etc. No lo dejaban entrar a la casa por temas de cuidado. Así que se empezaron a reconvertir al trabajo más asociado al cuidado, a los socios comunitarios y al cuidado dentro del barrio.

Hoy estamos volviendo el eje tradicional que es los oficios, la producción a pequeña escala. Depende de cada rama de estos oficios, algunas no pararon. Pero, en términos generales sucedió esto que muchas tuvieron un fenómeno fuerte y una reconversión que a los sectores que estaban haciendo actividades sociales se les cayeron los ingresos. Lo cual se mitigó un poco con los programas sociales también, como el Potenciar Trabajo que es un salario para la economía popular.

-Esta semana estuvo mucho en la opinión pública por parte del presidente Alberto Fernández algunos ministros y otros dirigentes este concepto de transformar los planes sociales en empleo ¿esa idea es viable? ¿Cómo crees que tienen que ser estos mecanismos?

-Yo creo que es viable para un parte de los trabajadores/as que están en la economía popular y otra parte va a seguir en la economía popular. Entonces, hay que tener una propuesta para ambos grupos de trabajadores que están en condiciones de pasar al sector privado formal y quieren hacerlo. Para eso, hay que tender puentes de capacitación, de articulación con las empresas que es el concepto que está detrás de que los programas sociales puedan adaptarse y sean compatibles con el trabajo formal y a eso súmale capacitación, entrenamiento, etc. O sea, que es un puente hacia la formalidad tradicional, hacia el empleo formal. Que su fin es agrupar una cierta cantidad de trabajadores. El resultado va a depender mucho de cómo funcione el propio empleo formal para ver qué resultado final vamos a tener de cuánto se recupere la economía que velocidad por qué tiene que generar empleo formal privado la economía  para que muchos trabajadores puedan insertarse. Y el otro camino, que yo entiendo, es masivo e involucra más trabajadores es el de desarrollar la economía popular en sí misma. Entonces, un camino es que trabajadores de la economía popular puedan insertarse al empleo formal que es el origen conceptual de estos programas que se están dando ahora y el otro el de fortalecer la economía popular.

-¿Cómo se puede fortalecer la economía popular hablando ya en términos federales, con cada región, con cada provincia?

-Emilio (Pérsico) lo plantea bien en una frase: “La reconstrucción de la Argentina es de abajo hacia arriba y de la periferia al centro”. Por eso, es muy importante el interior. La importancia de la economía popular en el interior que está asociada a la economía regional; relacionada a la agricultura, a los pequeños emprendimientos que eran los que abastecía a los pequeños pueblos de alimentos. Todo eso hay que reconvertirlo y volverlo a poner de pie. Después, ver cadenas de valor de cada región. Potenciar el saber propio de las regiones. Tratar de crearles canales de comercialización para que lleguen a otros lugares, mejorarles canales logísticos para que puedan vender en otras provincias y viceversa, y ayudar desde el Estado. El Estado se compromete a comprarle a la economía popular una parte de lo que producen para que pueda también a través de esa escala poder acceder a créditos para que compren maquinarias.

-En Jujuy, en estos últimos años, se estuvo impulsando algún proyecto de ley para que la economía popular tenga un valor, esté reconocida desde ese estrato ¿crees que es importante eso a nivel federal?

-Es fundamental, la economía popular es la verdadera salida por el trabajo desde abajo. Si construimos desde arriba nos vemos con cada crisis económica y social. La economía se concentra más, el ingreso se concentra más y esa no es una salida. Se puede recuperar algo a la actividad económica pero cada vez más concentrada en términos de ingreso. Cada vez se concentra más arriba en la cúpula la producción y los ingresos. Si queremos llegar a generar ingresos abajo, la manera es la articulación con las empresas Pymes que es un programa de llevar los planes sociales a un camino para el empleo formal, conectarlos con el empleo formal.

Hay que encontrar que esta actividad pueda permitir ingresos dignos, que los trabajadores tengan derechos laborales. Porque el grueso de los sectores populares está en la economía popular. Entonces, si logramos que esta economía sea viable, genere ingresos, vamos a reconstruir en la Argentina algo que se ha perdido que es la movilidad social ascendente.

-Se va a cumplir un mes de las PASO. ¿A qué atribuís los resultados de las últimas elecciones?

-Son multicausales, no hay un solo motivo que generó esos resultados. Por un lado, a nivel económico, la sociedad está muy complicada. Se han deteriorado los ingresos en los sectores bajos. El Estado hizo mucho por componerlo pero  ya venía muy golpeado, diezmado por los cuatro años de Macri, con pocas herramientas, con poca capacidad financiera, desestructurado de su estructura porque muchos ministerios fundamentales pasaron a ser secretarías. El Ministerio de desarrollo social también había perdido mucha territorialidad. Entonces, por problemas de recursos, de pérdida de territorialidad del Estado producto de estos cuatro años de neoliberalismo que nos tocó heredar hizo que la caída en la actividad económica privada producto de esa pandemia no pueda ser del todo sostenida en el Estado y esto repercute en la gente y en los votos. Después, la pandemia creó un mundo especial. Vivir una pandemia parecía una película de ciencia ficción. Todos encerrados, con barbijos. Bueno, todo eso generó un contexto social muy complejo. Es difícil saber cómo la gente va a procesar una pandemia inédita mundial que llevó  tantas medidas restrictivas. Yo creo que la gente dio un voto negativo al gobierno ponderando la situación general que nos tocó pasar. Hay que empezar ahora la reconstrucción. La lectura de esto es que hay que retomar la agenda que es un poco lo que está haciendo el gobierno. La pandemia no está del todo superada, pero hay un horizonte de superación y hay que avanzar en la agenda de la reconstrucción. De reconstruir lo perdido, y reconstruirlo de manera creativa. Tener más en cuenta la experiencia de la gente a la hora de la política pública adecuada y que el Estado esté más cerca de la experiencia concreta.

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