Según especialistas, casi la mitad de la población sufre acidez o ardor, una molestia estomacal continua o puntual, que requiere de una alimentación correcta para que no se complique y no sea un problema grave de salud.
La acidez es esa sensación de quemazón que surge del estómago y que puede irradiarse desde la zona del epigastrio hasta la garganta.
Factores que desencadenan este problema de salud
Comidas fritas
Estrés
Mala alimentación
Tabaco
Alcohol
Ciertos medicamentos
Cafeína
Sedentarismo
Úlcera gástrica
Obesidad
Alimentos que pueden ayudar a combatir o prevenir la acidez
Calabacín: es uno de los vegetales más ligeros y fáciles de digerir y que puede ayudar a evitar la acidez, ya que protege el sistema digestivo. Contiene alto contenido en vitaminas, minerales, carbohidratos, fibra y agua.
Apio. Contiene alto contenido en vitaminas A, B1, B2, B6, B9, C y E y minerales, como el potasio y el magnesio, que ayudan a controlarla. Además, tiene un alto contenido en fibra, por lo que nos ayuda a liberar residuos y toxinas de nuestro organismo.
Brócoli: muy rico en carotenos, vitaminas A y C, selenio, potasio, calcio vegetal, vitaminas del complejo B, proteínas vegetales y alto contenido en fibra. Esto ayuda a depurar nuestro cuerpo, digerir mejor las grasas y eliminar toxinas que ocasionan problemas estomacales y de salud.
Espinaca: son buena fuente de fibra, vitaminas A, C, E y K, fósforo, magnesio y potasio, que ayudan a disminuirla.
Banana: este es uno de los mejores alimentos para cuidar el estómago, gracias a sus propiedades alcalinizantes que neutralizan el ácido. Además es rico en potasio y en fibra.
Manzana: neutraliza la acidez gracias a su contenido en pectina. Se puede tomar de forma habitual para prevenir la acidez, pero en caso de tener digestión difícil o estar pasando por un episodio de acidez, lo más recomendable es consumirla hervida.
Avena: Es considerado uno de los cereales más ricos en fibra. Actúa de antiácido natural gracias a su elevado contenido en mucílagos que tienden a suavizar la mucosa gástrica. Además, posee grasas insaturadas, potasio, magnesio, calcio y vitaminas del complejo B. Ayuda a regular el tránsito intestinal gracias a su gran cantidad de fibra soluble. No obstante, para facilitar más la digestión, conviene consumirla remojada con agua o leche.
Sandía: Posee un alto contenido en agua, lo que favorece la digestión haciendo que mejoren esos síntomas de acidez.



