Considerando que ya estamos en una temporada donde llegan las bajas temperaturas y las lluvias, las personas son más propensas a sufrir enfermedades respiratorias, aumentar de peso y hasta sufrir depresiones y cuadros de estrés.
Por eso, es recomendable adoptar estas recomendaciones para sobrellevar la temporada de frío:
- Mantener y reforzar los hábitos de higiene: De modo que, en invierno, los virus que causan los resfríos y la gripe, circulan con mayor frecuencia y la tasa de contagio aumenta por el hecho de estar en ambientes cerrados y mal ventilados. Para ello, es importante lavarse las manos sigue siendo una de las mejores formas de evitar el contagio. Asimismo, hay que evitar tocarse los ojos, la boca y nariz, ya que de este modo es como se propagan los virus presentes en sus manos.
- Evitar cambios bruscos de temperatura: Se debe considerar que la temperatura de la vivienda debe estar en torno a los 22º C, y es aconsejable ventilar periódicamente los ambientes.
- Estar atentos a la protección del hogar: Es aconsejable agudizar la atención sobre este aspecto, porque existe el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono por combustión en el interior del hogar, por lo que se aconseja no instalar calefones en los baños; revisar las salidas al exterior de calefones y estufas, y que dicho trabajo lo haga un gasista matriculado. Además, garantizar la ventilación de los ambientes.
- No desatender la protección solar: Los rayos de sol pueden quemar la piel durante esta época del año, especialmente para aquellos que practican deportes invernales. Por eso, es necesario aplicar protección solar con altos índices de protección UV (ultravioleta) en las zonas de la piel que no se encuentren cubiertas por la ropa.
- Reforzar el cuidado de la piel: Durante esta época del año, la piel lucha contra los efectos del frío y los cambios bruscos de temperatura. Y es aconsejable estar pendientes de hidratar, proteger y nutrir la piel para evitar descamaciones, paspaduras y grietas.
- Cuidar de la alimentación: En invierno, el cuerpo necesita más calorías para afrontar el frío, lo cual suscita la probabilidad de aumentar de peso durante la temporada. Para evitar esta situación, es recomendable mantener los horarios de alimentación, modificar la temperatura de las comidas con alimentos tibios y añadir a la dieta una variedad de frutos secos.
- Aumentar la ingesta de vitaminas: Para combatir los malos efectos del invierno es necesario aumentar la ingesta de vitaminas A, C Y D mediante los alimentos apropiados (cítricos, verduras de hoja, lácteos, etc).
- Cuidar el estado de ánimo: Los meses de frío representan tiempos de estrés y de tristeza. A raíz de eso, es importante mantener una actitud y una disposición mental positiva. Por otra parte, resulta, favorablemente, descansar y dormir en un ambiente agradable y con temperatura adecuada.
- Persistir con el deporte: Practicar ejercicio físico ayudará a entrar en calor y combatir el frío. Por eso, es ideal programar actividades físicas adecuadas para la época del año en espacios cubiertos y bien ventilados.
- Adecuar la indumentaria: El consejo más práctico es vestirse en capas (técnica «cebolla») para poder mantenerse secos y calientes. Si el clima es muy frío, es recomendable vestir ropa térmica. Asimismo, es importarte considerar que los bebés y niños deben vestirse con una capa de ropa más de la que un adulto llevaría en las mismas condiciones. Sin embargo, hay que estar atentos que el abuso de prendas demasiado cerradas o ceñidas impide una correcta transpiración.



