Desde este lunes 20 de abril, el Colegio Técnico Marista “Ingeniero Herminio Arrieta” de Libertador General San Martín comenzó a aplicar una nueva medida que impide el ingreso con celulares, tablets, relojes digitales, auriculares y otros equipos electrónicos durante toda la jornada escolar.
La disposición alcanza a cualquier aparato similar y rige para todos los estudiantes mientras permanezcan en la institución. Según explicaron las autoridades, el objetivo es favorecer la concentración en clase, reforzar los hábitos de estudio y mejorar los vínculos entre alumnos y docentes.
El colegio comunicó que, si un estudiante incumple la norma, el dispositivo será retenido y únicamente podrá ser retirado por padres, madres o tutores, tal como establece el reglamento interno vigente. Además, se solicitó el acompañamiento de las familias para asegurar el cumplimiento de la medida y darle continuidad en el tiempo.
Para casos de urgencia o comunicaciones necesarias durante el horario escolar, la institución puso a disposición su teléfono fijo 03886 423549. También se habilitaron los contactos de Administración (+54 9 3886 599916) y de Secretaría (+54 9 3886 599912) para canalizar consultas de las familias.
Desde la dirección remarcaron que la decisión se vincula con la identidad marista del establecimiento y con la necesidad de fortalecer la atención en el aula, promover el diálogo directo y el encuentro cara a cara entre los estudiantes. Señalaron que el uso excesivo de pantallas venía generando dificultades para sostener la participación activa en las actividades.
La restricción de dispositivos electrónicos en las escuelas es una tendencia que se viene replicando en distintos puntos del país, frente al aumento del uso del celular dentro de las aulas y su impacto en la atención y la convivencia escolar.
En paralelo, la institución recordó que en las últimas semanas se realizaron allanamientos en la provincia por amenazas en establecimientos educativos, un delito que puede implicar hasta 6 años de prisión. Desde la Federación de Centros de Estudiantes de Jujuy también se llamó a la reflexión sobre la gravedad de estos hechos, aclarando que “no es un juego”.



