La Bombonera fue el escenario de un impactante partido correspondiente a la quinta jornada del Grupo D de la Copa Libertadores, donde Boca Juniors y Cruzeiro sellaron un empate 1-1 que postergó la definición de la zona.
El conjunto de la Ribera, dirigido técnicamente por Claudio Úbeda, logró destrabar el marcador de manera temprana, a los 15 minutos del período inicial, gracias a una intervención de Miguel Merentiel, quien empujó el balón a la red tras conectar un envío preciso y cerrado de Leandro Paredes. A pesar de que el anfitrión generó múltiples ocasiones de peligro para estirar la diferencia, la notable actuación del arquero brasileño Otávio impidió que el Xeneize se fuera al descanso con una ventaja mayor.
El desarrollo del encuentro experimentó un vuelco sustancial en los albores del complemento, momento en el cual el combinado conducido por Artur Jorge asumió el protagonismo del balón. La insistencia de la escuadra de Belo Horizonte dio sus frutos en el minuto 53, cuando Fagner decretó la igualdad en el marcador; la jugada del empate requirió la revisión del responsable del VAR, Ángel Arteaga, por una presunta infracción por mano en la gestación de la jugada, aunque finalmente el juez principal, Jesús Valenzuela, optó por convalidar la conquista. Posteriormente, el trámite se tornó friccionado y la visita debió afrontar el último tramo del partido con un futbolista menos debido a la expulsión directa de Gerson a los 67 minutos, determinada tras una intervención tecnológica por una infracción severa sobre la integridad de Paredes.
Las emociones alcanzaron su punto álgido en los instantes finales del tiempo regular, cuando la polémica arbitral tomó el centro de la escena en dos jugadas determinantes. A los 88 minutos, Miguel Merentiel desató los festejos locales al marcar lo que parecía ser el agónico 2-1, pero el árbitro Valenzuela acudió al VAR y decidió anular la anotación al constatar una mano inmediata de Milton Delgado previa a la resolución del atacante uruguayo. Ya en el tiempo de descuento, específicamente en el minuto 101, un disparo elevado de Aranda derivó en un airado reclamo en masa de los futbolistas de Boca, quienes exigieron la sanción de una pena máxima por una supuesta mano de Lucas Romero en el área penal, reclamo que no fue atendido por las autoridades arbitrales antes del pitazo final.
Con este resultado, Cruzeiro se mantiene en la cima del grupo con 8 unidades, seguido muy de cerca por Boca Juniors y Universidad Católica de Chile, ambos con 7 puntos, mientras que Barcelona de Ecuador cierra la tabla con 3 unidades, recordando que chilenos y ecuatorianos aún deben completar su respectivo partido de la fecha el jueves 21.
El panorama definitivo del Grupo D se resolverá el próximo jueves 28 de mayo a las 21:30, en una jornada de unificación horaria donde Boca Juniors estará obligado a conseguir una victoria en condición de local frente a Universidad Católica para asegurar su boleto a los octavos de final sin depender de factores externos.



