JujuyPrimicias.com

Crearon un sistema para convertir agua sucia en potable

Crearon un sistema para convertir agua sucia en potable
Escuchar Artículo

Con solo 15 años de edad, en 2013, la brasileña Anna Luísa Beserra Santos comenzó a proyectar una alternativa práctica frente a la escasez de agua segura en las zonas semiáridas de su país.

De esa idea inicial nació Aqualuz, un dispositivo elaborado en acero inoxidable que utiliza la radiación solar mediante el principio de desinfección SODIS para neutralizar microorganismos patógenos en el agua de lluvia acopiada en cisternas. La herramienta destaca por no requerir energía eléctrica ni insumos químicos, contar con un indicador que señala el fin de la exposición al sol y ofrecer una vida útil que puede alcanzar los 20 años.

Impulsada por la meta de llevar su innovación al ámbito real para brindar mayor autonomía hídrica a las poblaciones afectadas, Beserra formalizó su iniciativa en 2015 al fundar la empresa social SDW For All con apenas 17 años. El alcance de su trabajo cobró dimensión internacional en septiembre de 2019, cuando a los 21 años fue galardonada con el premio Young Champions of the Earth de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe, distinción que remarcó el carácter económico, el sencillo mantenimiento y la adaptabilidad de la tecnología para zonas desprovistas de red de agua corriente.

La repercusión y el despliegue del proyecto continuaron en constante expansión durante los años siguientes. Según declaraciones vertidas por la fundadora a la UNESCO en 2025, más de 10.000 personas utilizaban activamente las soluciones de su organización, mientras que solo a lo largo de 2024 sus iniciativas alcanzaron a unas 40.000 personas. Asimismo, el catálogo de desarrollo de la entidad sumó otras propuestas como Aquasalina para desalinizar mediante energía solar, Aquafilter enfocado en poblados de hasta 100 habitantes, Aquatorre para escuelas o sitios sin infraestructura adecuada, y Sanuseco, un modelo de inodoro seco pensado para entornos con escasez hídrica.

A la par del crecimiento tecnológico, la metodología de trabajo de la emprendedora experimentó una transformación profunda. Si bien en un comienzo abordaba la problemática con un enfoque estrictamente científico, el contacto directo con las familias damnificadas reorientó la estrategia hacia un modelo participativo. A raíz de esta evolución, la organización comenzó a sumar técnicos locales e involucrar a las propias comunidades en los procesos de instalación y seguimiento continuo de las instalaciones.

Mas Noticias