El histórico capitán de la Selección de Portugal, Cristiano Ronaldo ha decidido colgar la camiseta nacional después de más de dos décadas de una carrera legendaria, marcada por récords inigualables y momentos inolvidables.
A través de un emotivo mensaje audiovisual compartido en sus perfiles oficiales, el delantero de 41 años confirmó que no volverá a representar a su país en el terreno de juego, cerrando formalmente un ciclo dorado que se extendió por 23 años y que incluyó la conquista de 3 trofeos internacionales de máxima relevancia para la nación ibérica.
La determinación del artillero se produce tras un periodo de tensiones internas con el cuerpo técnico encabezado por Jorge Jesus, un distanciamiento que se agravó recientemente durante los compromisos por la Liga de Naciones de la UEFA y que derivó en una sanción disciplinaria por parte de la federación local. Pese a estos cortocircuitos institucionales, el legado del máximo goleador histórico a nivel de selecciones masculinas se mantiene intacto gracias a sus 146 anotaciones en 234 presentaciones oficiales, cifras que consolidan su estatus como una de las máximas leyendas vivientes de la disciplina a escala global.
Desde su presentación formal con el combinado absoluto en el ya lejano agosto de 2003 bajo la conducción táctica de Luiz Felipe Scolari, el atacante oriundo de Madeira asumió un rol protagónico en la transformación competitiva de su país en el concierto internacional. Su liderazgo se vio reflejado en gestas históricas como la obtención de la Eurocopa 2016 en suelo francés, donde pese a retirarse lesionado en el tramo inicial del encuentro definitivo acompañó al plantel desde el banco hasta la consagración, y la posterior victoria en la edición inaugural de la Liga de Naciones en 2019.
En su carta de despedida dirigida a toda la afición, el emblemático dorsal 7 expresó su profundo agradecimiento hacia sus compañeros, el cuerpo técnico, los colaboradores invisibles y su familia por haber respaldado su anhelo deportivo a lo largo de los años, destacando que el mayor privilegio de su existencia fue haber defendido con honor los colores de su patria. Concluye así una etapa irrepetible en la historia del combinado rojo y verde, dejando un vacío inmenso en el campo de juego pero asegurando una huella eterna en el corazón de millones de seguidores distribuidos por todo el planeta.


