El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amplió las restricciones de ingreso a 20 países a la lista de naciones con limitaciones.
Esta medida entrará en vigor el 1 de enero y afecta a personas procedentes de Siria, Sudán del Sur, Níger, Malí y Burkina Faso, así como a personas con documentos expedidos por la Autoridad Palestina.
Además, se han impuesto restricciones parciales a la entrada de personas procedentes de 15 países africanos, lo que eleva a más de 35 el número de países con restricciones de entrada en Estados Unidos. La medida se produce después de que Trump prometiera “detener permanentemente la inmigración procedente de todos los países del tercer mundo” tras un tiroteo en Washington.
La Secretaría de Seguridad Nacional, Kristi Noem, recomendó a Trump una prohibición total de entrada a países que considera que “han estado inundando nuestra nación de asesinos, sanguijuelas y adictos a sentirse con derecho”.
Los países con restricciones parciales incluyen a Angola, Antigua y Barbuda, Benín, Costa de Marfil, Dominica, Gabón, Gambia, Malawi, Mauritania, Nigeria, Senegal, Tanzania, Tonga, Zambia y Zimbabue.
La nueva política también afecta a cónyuges, hijos y padres de ciudadanos estadounidenses, así como a visas especiales para inmigrantes afganos. La medida ha sido criticada por limitar las formas legales de inmigración y afectar a ciudadanos de países en desarrollo.



