Con el objetivo de cumplir con sus compromisos financieros internacionales, el Ministerio de Economía de la Nación puso en marcha una nueva maniobra contable que involucra la adquisición de activos externos.
En esta oportunidad, el equipo liderado por Luis Caputo concretó la compra de Derechos Especiales de Giro (DEG) al Tesoro de los Estados Unidos por una suma de US$819.000.000. Según los registros oficiales del organismo estadounidense que encabeza Scott Bessent, esta transacción busca dotar al Estado argentino de la moneda específica que utiliza el Fondo Monetario Internacional (FMI) para sus operaciones crediticias.
Esta medida resulta fundamental para cancelar el vencimiento de US$800.000.000 que opera este viernes, correspondiente a los intereses trimestrales de la deuda contraída en 2018. Se trata de la tercera ocasión en que la actual administración recurre a este mecanismo directo de compra al Tesoro norteamericano, tras haber realizado operaciones similares en octubre pasado y enero de este año por montos superiores a los US$800.000.000 en cada caso. El uso de dólares propios para obtener estos activos permite al Gobierno mantener al día sus obligaciones mientras se aguarda por nuevas definiciones del organismo multilateral.
La operación financiera se produce en un contexto de espera técnica, dado que, si bien la segunda revisión del acuerdo —que evaluó las metas alcanzadas a fines de 2025— ya superó las instancias preliminares, el directorio del FMI aún no ha ratificado formalmente el desembolso de US$1.000.000.000 previsto. Se estima que, una vez que la cúpula del organismo apruebe el caso argentino a mediados de mayo, el país habrá completado aproximadamente el 80% de los fondos pautados en el acuerdo establecido hace un año con la gestión de Javier Milei. No obstante, el calendario de pagos sigue siendo exigente, con compromisos que superan los US$800.000.000 en agosto, septiembre y noviembre, cerrando el año con un último pago en diciembre.
Paralelamente, la estrategia del Palacio de Hacienda también apunta a resolver el frente de los acreedores privados, con el foco puesto en un importante vencimiento de US$4.200.000.000 programado para julio. Aunque el Tesoro logró captar divisas en el mercado local mediante la emisión de bonos a mediano plazo, la capacidad de acumulación de ahorros en el Banco Central se ha visto limitada por la constante salida de divisas para honrar deudas con organismos internacionales. Actualmente, los depósitos oficiales en la entidad monetaria reflejan que solo se ha podido retener una cuarta parte de los fondos captados, lo que subraya la importancia de estas operaciones puente para sostener la estabilidad del programa financiero.



