El costo de vida en la Argentina volvió a registrar una aceleración durante el séptimo mes del año, cortando así una racha de tres reducciones consecutivas y situándose nuevamente por encima del dos por ciento mensual.
De acuerdo con el reporte oficial difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, el Índice de Precios al Consumidor marcó una variación del 2,1 % en julio, lo que representó un incremento de 0,2 puntos porcentuales respecto a la medición previa. Con este resultado, la inflación acumulada en los primeros siete meses del año alcanzó el 19,3 %, en tanto que la medición interanual trepó al 33,8 %.
La dinámica mensual estuvo fuertemente condicionada por factores de índole estacional, vinculados de manera directa con el receso escolar de invierno y el consecuente impulso en el sector turístico. En este marco, los rubros con mayores aumentos estuvieron encabezados por Recreación y cultura, que escaló un 5 %, seguido por Restaurantes y hoteles, con una suba del 2,8 %. Por el contrario, la única categoría que mostró una retracción de precios fue Indumentaria y calzado, que descendió un 1,3 % como resultado de las liquidaciones de temporada. En el ámbito de la alimentación, la Canasta Básica Alimentaria aumentó un 2,6 %, mientras que la Canasta Básica Total lo hizo en un 2,2 %.
Al analizar el comportamiento de los componentes del índice, la inflación Núcleo avanzó del 1,6 % al 1,8 %, impulsada por los alquileres y los servicios culturales, pese a la baja observada en las expensas tras la remoción de un adicional aplicado el mes anterior. Asimismo, los precios Estacionales treparon un 4,5 % por la tracción de las verduras y la hotelería, mientras que los Regulados mostraron una leve moderación al pasar del 2,3 % al 2,1 %, aun con los ajustes aplicados en el transporte público, la medicina prepaga y la energía eléctrica. En la comparación interanual, el rubro de Vivienda, agua, electricidad y gas encabezó los aumentos con un avance del 48,9 %, seguido por Transporte con un 40,9 % y Educación con un 40 %.
A pesar del repunte registrado en julio, analistas y consultoras privadas coinciden en que la variación mensual no altera la tendencia general y prevén que la inflación retome un sendero descendente a partir de agosto. Estimaciones preliminares de firmas como GMA Capital, Fundación Libertad y Progreso y EcoGo ubican el indicador del próximo mes entre el 1,6 % y el 1,8 %, confiando en que la disipación de los factores estacionales y la convergencia gradual de la inflación núcleo permitan cerrar el año 2026 con un registro anual cercano al 30 %.



