En el verano, el consumo de energía eléctrica se dispara por el uso intensivo de aires acondicionados, heladeras y otros equipos, lo que se traduce en facturas de luz más altas de lo esperado.
En ese contexto, muchos hogares en Argentina están evaluando alternativas para reducir sus costos energéticos, cómo el uso del Panel Solar.
El costo de un sistema solar varía según el tamaño y destino de la instalación. Para un hogar promedio, una instalación de entre 2 y 5 kWp suele costar aproximadamente US$2.000 a US$4.500 en total. Para una PyME o comercio, se recomiendan sistemas de 10 a 50 kWp, con precios que pueden ir desde US$20.000 hasta más de US$40.000.
Los paneles solares pueden comenzar a generar beneficios desde el primer mes si se comparan con el precio de la energía comprada a la red eléctrica. Algunas empresas del sector aseguran que se puede reducir hasta un 25%-30% de la factura de luz desde el inicio.
A mediano plazo, la amortización de la inversión depende del consumo energético del hogar y de las tarifas eléctricas locales. En muchos casos, quienes consumen más energía durante el día amortizan la inversión en unos pocos años.
En el largo plazo, los paneles solares tienen una vida útil que supera los 20 años con un mantenimiento mínimo, lo que significa que después de recuperar la inversión inicial prácticamente toda la energía producida se traduce en ahorro neto.
La instalación de paneles solares es una alternativa atractiva para hogares que buscan reducir su dependencia de las tarifas convencionales y protegerse frente a futuras subas en la luz. Sin embargo, es importante tener en cuenta el costo inicial y la necesidad de cada instalación



