Una profunda conmoción atraviesa a los trabajadores de la educación en Jujuy tras confirmarse el hallazgo sin vida de Nancy Godoy, la maestra rural de 52 años que llevaba tres semanas desaparecida en la provincia de Corrientes.
Ante este trágico desenlace, diversas organizaciones sindicales del ámbito provincial determinaron movilizarse a lo largo de este jueves para manifestar su repudio al femicidio, repudiar la violencia de género y exigir un rápido esclarecimiento del caso. La iniciativa busca unir a la comunidad educativa en una demostración colectiva de dolor, memoria y pedido de justicia para que el hecho no quede en la impunidad.
El esquema de protestas contempla acciones en diferentes franjas horarias dictadas por las distintas entidades gremiales. Mientras la Asociación de Educadores Provinciales (ADEP) organizó una concentración durante la jornada matutina, el Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (CEDEMS) tomó la decisión de reprogramar su habitual Marcha de las Antorchas —originalmente pactada para el viernes— y convocarla para las 19:30 horas en su sede de Balcarce 162. Esta convocatoria vespertina ha sumado el acompañamiento orgánico de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Jujuy (ADIUNJu), agrupando así a los distintos niveles del sistema educativo en una misma consigna.
La situación de la víctima en Corrientes puso sobre la mesa la realidad laboral de numerosos educadores de zonas alejadas. Godoy ejercía sus funciones en la Escuela 626, donde bajo el régimen de personal único le correspondía asumir tareas transversales como directiva, docente, portera y cocinera. Frente a este panorama, las agrupaciones sindicales enfatizaron que el ejercicio de la profesión bajo contextos de alta precariedad expone a los educadores a situaciones de extrema vulnerabilidad e inseguridad, llegando a poner en riesgo la vida, por lo que solicitaron que las indagatorias judiciales también evalúen eventuales responsabilidades institucionales y políticas.
Las organizaciones hicieron un llamado abierto tanto a los docentes como al público en general a movilizarse de forma masiva en las calles para pedir garantías de seguridad, amparo estatal y mejoras concretas en las condiciones de trabajo. Desde las entidades expresaron con firmeza que la jornada representa una jornada de luto y lucha, recordando que en las aulas falta una educadora y que es indispensable transformar la indignación en medidas de protección efectivas para evitar que tragedias similares vuelvan a repetirse.


