La salida de Manuel Adorni del escenario gubernamental ha desencadenado una profunda reorganización interna en el Poder Ejecutivo nacional.
A través del Decreto N° 571/2026 oficializado en el Boletín Oficial, la administración de Javier Milei determinó la disolución formal del Ministerio del Interior, cuyas competencias operativas y políticas pasarán a ser absorbidas de manera directa por la Jefatura de Gabinete. Esta reestructuración plantea un nuevo esquema de conducción tripartita liderado por el ministro coordinador Diego Santilli, quien tendrá bajo su órbita dos vicejefaturas estratégicas. Gustavo Coria asumirá como vicejefe de Interior, mientras que Ignacio Devitt pasará de la Secretaría de Asuntos Estratégicos a la Vicejefatura de Gabinete. Ambas designaciones consolidan el posicionamiento de la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, dentro de la distribución del poder oficialista frente a sectores ligados a Santiago Caputo.
Esta centralización administrativa replica el modelo de gestión implementado en su momento por Guillermo Francos y tiene como propósito optimizar la eficiencia y articulación entre las diferentes dependencias del Estado. Bajo este nuevo formato, la Vicejefatura de Interior retendrá la relación política y los vínculos administrativos con las provincias, los municipios y el Poder Legislativo, además de comandar organismos de gran peso institucional como la Dirección Nacional Electoral (DINE), el Registro Nacional de las Personas (RENAPER), el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), Parques Nacionales y la Corporación Puerto Madero. Al mismo tiempo, la Vicejefatura de Gabinete concentrará las carteras de Innovación y Ciencia junto a Asuntos Estratégicos, además de inaugurar una nueva secretaría que fusiona las áreas de Turismo, Ambiente y Deportes.
Paralelamente, la Presidencia de la Nación extendió su influencia directa al absorber la estructura vinculada a la comunicación pública y la estrategia del Poder Ejecutivo, reteniendo bajo su control exclusivo a la Secretaría General, Legal y Técnica, Inteligencia de Estado, la Vocería Presidencial, Comunicación y Medios, y Cultura. Las funciones operativas de la Jefatura de Gabinete también fueron retocadas: la Secretaría Legal y de Administración asumirá toda la gestión técnica del área, en tanto que la Secretaría Ejecutiva concentrará la evaluación del presupuesto, la coordinación interministerial y el control de la Oficina Nacional de Contrataciones. Este rediseño fue presentado oficialmente por Karina Milei en un encuentro formal con legisladores del bloque oficialista, donde se mostró respaldada por su equipo político de confianza, integrado por el propio Santilli, Devitt, Martín Menem, Eduardo “Lule” Menem, el Vocero Adrián Ravier, Fabián Fernández, Ariel Ferrentino y Patricia Bullrich.
La mesa política conformada por la hermana del Presidente ha delegado en Santilli, Devitt y los Menem la conducción de las negociaciones territoriales con los mandatarios provinciales, con la mira puesta en avanzar hacia una reforma electoral que contemple la eliminación definitiva de las elecciones PASO. Hasta el momento, la mitad de los gobernadores del país han manifestado su conformidad con el nuevo jefe de Gabinete, quien ya puso en marcha su agenda de trabajo territorial. Un ejemplo de este acercamiento fue el encuentro con el gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, con quien se pautó la próxima firma de un decreto para licitar el Acueducto de Comodoro Rivadavia, además del inicio de conversaciones formales orientadas a la futura concesión de la Central Hidroeléctrica Futaleufú, lo que marca el inicio de la dinámica de gestión del renovado organigrama nacional.



