A través de la Resolución 4/2026 oficializada en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo determinó la nueva pauta para el Salario Mínimo, Vital y Móvil, fijándolo en $383.800 mensuales a partir del 1 de septiembre de 2026 para quienes completen la jornada laboral estándar.
La medida implementa un esquema de actualizaciones escalonadas a lo largo de ocho meses que se extenderá hasta abril de 2027, alcanzando un valor final de $437.000. Este ajuste alcanza a todo el personal bajo la Ley de Contrato de Trabajo, el Régimen Agrario, la Administración Pública Nacional y organismos estatales, contemplando también el pago proporcional para contrataciones de menor carga horaria.
La intervención del Gobierno mediante laudo administrativo se produjo tras la falta de consenso entre las cámaras empresariales y las centrales sindicales durante las deliberaciones del Consejo del Salario, desarrolladas el viernes 28 de agosto. La propuesta del sector empleador, que contemplaba incrementos del 1,8% inicial y 1,7% mensual subsiguiente, fue desestimada por las representaciones gremiales. Ante este escenario sin acuerdo, la normativa faculta a la autoridad estatal a fijar de forma directa la trayectoria de los haberes mínimos, replicando la dinámica de intervenciones previas ante el estancamiento de las paritarias.
El esquema proyectado contempla variaciones mensuales graduales tanto para los sueldos mensuales como para la modalidad jornalizada. De este modo, tras los $383.800 ($1.919 la hora) fijados para septiembre, los montos ascenderán a $391.200 ($1.956 la hora) en octubre, $398.800 ($1.994 la hora) en noviembre, $406.400 ($2.032 la hora) en diciembre y $414.200 ($2.071 la hora) en enero de 2027. La secuencia finalizará con $422.000 ($2.110 la hora) en febrero, $429.600 ($2.148 la hora) en marzo y los $437.000 ($2.185 la hora) pautados para el cierre en abril. Estas cifras se conocen en un contexto en el que análisis del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA señalan que la capacidad de compra del salario mínimo experimentó una contracción del 40,5% desde fines de 2023.
La disposición gubernamental impacta de forma directa sobre la Prestación por Desempleo, cuya metodología de cálculo mantendrá la cobertura del 75% del sueldo neto habitual registrado en el último semestre laboral. Debido a que el beneficio conserva sus topes normativos —con un piso equivalente al 50% del salario mínimo y un techo del 100%—, los montos de la asistencia se indexarán automáticamente a la par del cronograma fijado. En paralelo, trascendió que la Secretaría de Trabajo ha entablado conversaciones informales con sectores productivos con el fin de incentivar que los nuevos pisos salariales de los convenios colectivos se ubiquen en torno a un piso de $1.000.000 bruto.



