A cuatro años de la desaparición de Sergio Daniel Callata, la investigación cobró una nueva hipótesis ante la posible vinculación con Matías Jurado, el presunto asesino serial de Alto Comedero.
La justicia provincial aguarda actualmente resultados críticos de peritajes genéticos para determinar si existe una conexión entre la desaparición de Callata y Jurado, una línea investigativa que ha generado renovadas expectativas en el entorno cercano del desaparecido.
Jorgelina Peloc, pareja de Callata, brindó declaraciones recientemente donde reflejó el persistente clima de angustia que atraviesa su familia desde aquel 23 de abril de 2022. Según explicó, el proceso ha entrado en una etapa de definiciones tras la extracción de muestras de ADN a la madre de Sergio, procedimiento destinado a cotejar compatibilidades con restos hallados en el marco de la investigación que involucra a Jurado. La mujer subrayó que, aunque el pedido de las autoridades es de paciencia, la necesidad de obtener certezas después de tanto tiempo se vuelve cada vez más apremiante para cerrar el círculo de dudas.
El misterio que rodea al caso se remonta a los días posteriores a su desaparición, cuando el vehículo de Callata, un Fiat Mobi de color gris, fue localizado abandonado sobre la Ruta Provincial 35, en dirección a Ocloyas. El hallazgo del rodado sin indicios de violencia física en su interior desconcertó a los peritos en su momento y dio inicio a una serie de rastrillajes y operativos por parte de diversas divisiones policiales que, lamentablemente, no arrojaron resultados positivos durante casi media década de búsqueda ininterrumpida.
Hoy, con 40 años de edad que tendría Sergio en la actualidad, su círculo íntimo persiste en el reclamo de justicia y apela una vez más a la colaboración de la sociedad jujeña. Bajo la premisa de que cualquier dato, por mínimo que parezca, puede ser aportado de manera anónima para destrabar la causa, la familia intenta transformar el dolor en motor de búsqueda. La esperanza de Jorgelina y sus hijos se mantiene firme mientras esperan que la ciencia aporte las respuestas que los operativos de campo no han podido concretar hasta el momento.



