El Ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, anunció que Teherán reabrirá completamente el estrecho de Ormuz para todos los buques comerciales mientras dure el alto al fuego.
La decisión se comunicó tras confirmarse el cese temporal de hostilidades en el Líbano, en medio del conflicto que atraviesa Medio Oriente.
Desde Washington, el Presidente Donald Trump informó que este fin de semana se llevará adelante una nueva ronda de negociaciones con Irán. El mandatario norteamericano aseguró que “hay muchas posibilidades de alcanzar un acuerdo” y destacó la importancia de la vía diplomática para descomprimir la tensión en la región.
La reapertura del paso estratégico tuvo un impacto inmediato en los mercados, por lo que el precio del petróleo se desplomó un 10% luego de conocerse la medida. El estrecho de Ormuz es un punto clave para el comercio global de energía, ya que por allí circula una parte sustancial del crudo que se exporta desde el Golfo Pérsico.
Según detallaron desde Teherán, la habilitación del tránsito marítimo es una respuesta directa a la tregua anunciada en territorio libanés. Durante las últimas semanas, la zona había permanecido bajo fuertes restricciones, lo que generó preocupación por el abastecimiento y disparó la volatilidad en los precios internacionales.
En paralelo, Estados Unidos mantiene su estrategia de presión financiera sobre Irán. El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, está a cargo de diagramar nuevas sanciones vinculadas a la compra de petróleo persa. Washington había endurecido los controles navales y aseguraba que el bloqueo en Ormuz se sostendría “el tiempo que sea necesario”.
El anuncio iraní marca un giro en la dinámica del conflicto. Analistas señalan que la combinación entre la reapertura del estrecho y las conversaciones previstas para los próximos días podría abrir una ventana para reducir la escalada. Sin embargo, remarcan que la situación sigue siendo frágil y depende del cumplimiento efectivo del alto al fuego.



