Ante el marcado descenso de las temperaturas en la provincia de Jujuy, especialmente durante las madrugadas en la zona de la Puna y la Quebrada, los hogares jujeños buscan estrategias para combatir el frío de forma económica.
Dado que muchas viviendas en la región no cuentan con sistemas de calefacción central o gas natural, los residentes recurren a métodos alternativos para mantener el ambiente templado sin elevar drásticamente los costos de la factura de energía. Estas técnicas se vuelven fundamentales para quienes alquilan en la capital o viven en zonas donde las instalaciones permanentes son complejas, permitiendo enfrentar el rigor del invierno con ajustes sencillos y prácticos.
Una de las tácticas más efectivas en nuestra provincia es el aprovechamiento estratégico de la radiación solar, que suele ser intensa incluso en los días más fríos. Es vital mantener cortinas y persianas totalmente abiertas durante las horas de sol para que el calor penetre en las habitaciones, asegurándose de cerrarlas apenas cae la tarde para evitar que el frío nocturno se filtre. Complementariamente, el uso de burletes caseros en los marcos de madera de puertas y ventanas ayuda a bloquear las ráfagas de viento, mientras que la colocación de alfombras o tapetes gruesos sobre los pisos de cerámica o cemento ayuda a neutralizar la sensación térmica gélida que sube desde el suelo.
En cuanto a la calefacción portátil, los jujeños cuentan con diversas opciones según la zona y la disponibilidad de servicios. Las estufas halógenas y los caloventores son muy populares en San Salvador de Jujuy por su facilidad de traslado, aunque su uso debe ser medido para controlar el consumo eléctrico. Por su parte, los radiadores de aceite y los emisores térmicos son recomendados para los dormitorios por ser silenciosos y mantener el calor residual tras apagarse. En áreas más amplias, las estufas de gas (butano) siguen siendo una herramienta potente, aunque se recalca la importancia de mantener siempre una ventilación mínima para evitar la acumulación de monóxido de carbono en ambientes cerrados.
Finalmente, para los momentos de descanso, el uso de dispositivos de bajo consumo como los calientapies o los clásicas estufas eléctricas se presenta como una solución segura frente a los antiguos métodos de combustión de carbón, que son riesgosos para la salud. Organizar el hogar cerrando las puertas de las habitaciones que no se utilizan permite concentrar el calor en los espacios compartidos, optimizando cada fuente de energía disponible. Con esta combinación de hábitos de aislamiento y el uso responsable de artefactos móviles, las familias jujeñas pueden lograr un clima confortable en sus hogares mientras transcurre la temporada invernal en la provincia.



