Las autoridades sanitarias de Jujuy han manifestado su preocupación ante el marcado incremento de la demanda asistencial por patologías respiratorias infantiles, coincidiendo con el descenso de las temperaturas en la región.
Según datos proporcionados por la cartera de salud provincial, los centros asistenciales están recibiendo una gran afluencia de pacientes menores de edad afectados por virus estacionales. Entre las afecciones con mayor incidencia en las guardias se destacan la influenza, diversas variantes de neumonía, bronquitis y casos de Covid-19, aunque es la bronquiolitis la que actualmente encabeza los motivos de consulta pediátrica en el ámbito local.
Desde la dirección del Hospital Materno Infantil, la doctora Mónica Carlés subrayó que la detección temprana de señales de alerta es fundamental para prevenir cuadros graves que pongan en riesgo la salud de los más pequeños. Los especialistas sugieren prestar especial atención a la aparición de fiebre persistente igual o superior a los 38 grados, dificultades para respirar, silbidos en el pecho, tos constante y, en el caso de los lactantes, irritabilidad o rechazo al alimento. Asimismo, se hizo hincapié en que aquellos niños que presentan antecedentes médicos complejos, como cardiopatías, asma o condiciones neurológicas, deben ser evaluados por un profesional de manera inmediata ante el primer síntoma, dado que su base clínica puede favorecer una evolución desfavorable de la infección.
En cuanto a la dinámica de los contagios, los expertos recordaron que estas enfermedades se propagan mayoritariamente a través de las microgotas de saliva que se emiten al hablar, toser o estornudar, o bien por el contacto con objetos de uso diario que han sido contaminados. Por este motivo, el Ministerio de Salud provincial ha instado a la comunidad a retomar y fortalecer los hábitos de higiene y prevención en todos los ámbitos sociales. Entre las recomendaciones principales se encuentran el lavado frecuente de manos, la ventilación cruzada de los espacios cerrados, evitar compartir utensilios personales y asegurar que los menores cuenten con todas las vacunas del calendario oficial al día, además de protegerlos de ambientes con humo de tabaco o combustión de braseros.
Ante el escenario de alta demanda, el sistema de salud pública ha organizado su atención mediante un esquema de triage, diseñado para clasificar y priorizar la atención de los casos según su nivel de urgencia. La doctora Carlés recordó a la población que los puestos de salud y hospitales zonales son la primera línea de contención para realizar una consulta inicial, desde donde se coordinarán las derivaciones al Hospital Materno Infantil en caso de que la complejidad del cuadro lo requiera. Estas estrategias buscan descongestionar los servicios de emergencia y garantizar que cada niño reciba la asistencia adecuada en el momento oportuno mientras dure la temporada de mayor circulación viral.



