Este miércoles, como cada 1 de diciembre, se conmemora el Día mundial de la lucha contra el Sida. En ese marco, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida), advirtió que el mundo podría enfrentarse a 7,7 millones de muertes «en los próximos diez años si los líderes mundiales no logran abordar las desigualdades».
En Argentina, en tanto, la Fundación Huésped lanzó la campaña «VIHgente, la respuesta es hoy» con el fin «de dar cuenta de que el VIH sigue siendo una problemática actual» y que «a pesar de contar con las herramientas para terminar con esta epidemia, en el país los datos se muestran estables hace más de una década».
¿Qué es el VIH?
El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH o HIV, por su sigla en inglés) es un virus que afecta al sistema inmunológico, tal como lo define la Fundación Huésped en su web.
Una vez debilitado por el VIH, el sistema de defensas del cuerpo permite la aparición de enfermedades. Esa etapa avanzada de la infección por VIH es la que se denomina Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (sida), es decir, no toda persona con VIH tiene sida, pero sí toda persona que presenta un cuadro de sida, tiene VIH.
Aunque una persona con VIH no necesariamente desarrolla síntomas o enfermedades, puede transmitirlo, por eso es importante testearse y recibir un tratamiento.
El Tratamiento Antirretroviral Altamente Activo, una combinación de diferentes medicamentos, no cura la infección, pero evita que el virus se multiplique y que destruya las defensas del cuerpo.
El tratamiento es crónico y debe cumplir según indicaciones médicas. Si el tratamiento se mantiene de forma correcta en el tiempo, las personas con VIH tienen una calidad y expectativa de vida similar a quienes no tienen el virus.
Al menos hasta 2020, el 84% de las personas notificadas sabía previamente que había contraído el virus, el 73% tenía acceso al tratamiento y el 66% tenía una carga viral indetectable, indicó el reporte. Respecto del 84% de las personas que sabían que tenían VIH, se constató que el 87% tenían acceso al tratamiento, y de estos el 90% tenía su carga viral indetectable.
Estos datos son relevantes porque demuestran que no se llegó a la meta que Onusida había fijado para 2020: que el 90% de los afectados conozca su estado, que de grupo el 90% estuviera en tratamiento y, por último, que el 90% de ellos tuviera su carga viral indetectable.
Desde el pico alcanzado en 1997, las nuevas infecciones por el VIH se han reducido en un 52%: en 2020, se registraron 1,5 millones de nuevas infecciones por el VIH, en comparación con los 3 millones de 1997.
Los obstáculos de la pandemia de coronavirus
La humanidad «se ve amenazada por una lista cada vez mayor de pandemias», aseguró Onusida. «El sida está colisionando con el covid-19 con efectos mortales porque gran parte del mundo sigue peligrosamente poco preparado y con recursos insuficientes para hacer frente a las pandemias de hoy y del futuro», alertó la organización.
En el mundo «siguen existiendo brechas considerables» y estas «desigualdades arraigadas se interponen en el camino de un progreso mayor contra el sida y dejan al mundo vulnerable a futuras pandemias. Los nuevos y colosales desafíos creados por la covid-19 amenazan los logros obtenidos hasta ahora», añadió el organismo.
«El ritmo de las pruebas del VIH disminuyó casi de manera uniforme y en 2020 menos personas que viven con el VIH iniciaron tratamiento en 40 de los 50 países que informan a Onusida», describió la organización de la ONU.



