Según la consultora Scentia, las ventas de productos de almacén, bebidas y artículos destinados a la higiene y limpieza sufrieron una contracción del 3,8% interanual en el mes de abril.
Con este nuevo retroceso, el sector de consumo masivo ya acumula una baja del 3,3% en el primer cuatrimestre de 2026, consolidando una tendencia negativa que se arrastra desde hace más de un año.
El declive se evidenció de manera generalizada al comparar el desempeño de abril con el del mes inmediatamente anterior, registrando un desplome mensual del 4,7%. Durante este periodo, la inflación experimentó una baja al situarse en el 2,6% —frente al 3,4% que se había registrado en marzo—, una desaceleración en el ritmo de aumento de precios que, sin embargo, todavía no se traduce en un alivio o en una recuperación de los volúmenes de compra por parte de la población.
El impacto negativo se sintió con fuerza en los canales tradicionales y en las grandes superficies comerciales. Las cadenas de supermercados y los establecimientos mayoristas sufrieron una caída del 4,5% interanual en abril, lo que empujó el acumulado del primer cuatrimestre a un saldo negativo del 5,2%. Por su parte, las bocas de cercanía independientes y los autoservicios registraron un descenso del 3% interanual y un retroceso del 4% en el cuatrimestre, mientras que los kioscos y pequeños comercios tradicionales lideraron las bajas con un desplome del 4,8%. Al analizar las categorías dentro de los supermercados, el segmento de productos impulsivos, como las golosinas, fue el más afectado con un hundimiento del 14,1%, seguido por los alimentos perecederos con una baja del 10,5% y las bebidas sin alcohol con un -6,4%, quedando únicamente en terreno positivo el rubro de bebidas alcohólicas y ciertos canales de bebidas sin alcohol.
La contraparte de este escenario la aportó el comercio electrónico, consolidándose como el único formato que se mantiene en plena expansión con un destacado crecimiento interanual del 40,4% en abril, impulsado principalmente por el rubro de alimentos, que concentró más del 60% de la facturación en línea. A pesar de esta notable evolución, y del leve incremento del 0,1% que mostraron las farmacias en la comparación interanual, el volumen digital no llega a compensar las pérdidas registradas en las tiendas físicas. Las consultoras del sector explican que el comportamiento defensivo y selectivo del consumidor responde a que el dinero disponible en los hogares sigue fuertemente presionado; un informe de Equilibra detalla que el ingreso real neto restante tras cubrir necesidades básicas cayó en marzo y se ubicó un 12% por debajo de los valores promedio de 2023, debido a que el incremento de los servicios y gastos regulados, tales como tarifas y transporte público, avanza por encima de las mejoras salariales.



