El ritmo de aumento en los costos de la construcción mostró una desaceleración durante el séptimo mes del año al registrar una suba del 2,1%, una cifra que se ubica por debajo del 2,6% anotado el mes previo, según los últimos datos oficiales del INDEC.
Con este panorama, la edificación en la región del Gran Buenos Aires alcanzó un incremento acumulado del 19,2% en lo que va del año, mientras que la variación respecto al mismo período del año anterior se situó en un 32,5%. La evolución del índice general estuvo impulsada en mayor medida por el segmento laboral, el cual se consolidó nuevamente como el factor con más peso en la estructura general del indicador.
En el desglose por rubros, los gastos vinculados al personal registraron un alza del 2,5% mensual, aportando la mayor parte del incremento total del mes, mientras que los gastos generales avanzaron en la misma proporción e impactaron debido a la actualización de tarifas de servicios públicos como electricidad, agua y cloacas, además de alzas en el alquiler de maquinarias pesadas. Por su parte, el capítulo correspondiente a los materiales tuvo una subida más moderada de 1,6% en el promedio. Cabe destacar que la mano de obra asalariada anotó un incremento del 2,6%, dinamizada principalmente por la aplicación de los acuerdos paritarios alcanzados por el gremio UOCRA y la liquidación de asignaciones no remunerativas.
Dentro del mercado de los insumos se observó una marcada heterogeneidad según el tipo de producto. Aquellos elementos orientados a las instalaciones y terminaciones encabezaron las subas dentro del rubro, destacándose los cables y conductores eléctricos con un avance del 3,7%, seguidos muy de cerca por los cristales y los caños de hierro, ambos con aumentos del 3,6% y 3,5% respectivamente. En el extremo opuesto, los insumos clave para el armado de estructuras base mostraron un comportamiento sensiblemente más estable: el hierro para la construcción subió apenas un 0,2%, al tiempo que materiales esenciales como el cemento, la cal y el yeso registraron ajustes mínimos del 0,3%.
Finalmente, la dinámica de los costos varió según la tipología de obra y la especialidad requerida. Los mayores incrementos del mes se concentraron en las tareas de cristalería, los movimientos de tierra y diversos gastos operativos, en tanto que rubros como la carpintería metálica mantuvieron sus valores prácticamente estables. En lo que respecta a las tipologías habitacionales, el impacto del indicador resultó ser más acotado en las estructuras individuales: la construcción de viviendas unifamiliares experimentó un alza del 1,6%, mientras que en los emprendimientos multifamiliares la variación ascendió al 1,8%, consolidando en ambos casos una desaceleración respecto a las mediciones registradas el mes anterior.



