Un complejo panorama en materia de salud pública atraviesa la capital jujeña como consecuencia del desabastecimiento de insumos preventivos clave enviados por el Gobierno Nacional.
La médica veterinaria Jimena Sáez, al frente de la Dirección de Zoonosis municipal, alertó sobre la peligrosidad sanitaria que enfrenta la comunidad tras registrarse un déficit superior a las 80.000 dosis de vacunas antirrábicas.
El desabastecimiento obligó a interrumpir de manera precipitada el plan de inmunización que había iniciado en julio, debido a la falta de provisiones provocada por el ajuste presupuestario en los laboratorios estatales encargados de la producción del biológico, tales como el INTA y el Instituto Pasteur.
La magnitud del desfasaje resulta alarmante al observar el registro oficial de San Salvador de Jujuy, que contabiliza un total de 100.000 animales. De ese padrón, el operativo solo logró alcanzar a 12.000 ejemplares durante el único mes en que se mantuvo activo. Actualmente, el organismo local cuenta únicamente con un remanente de 3.000 unidades, un volumen proyectado para agotarse en menos de una semana y que ha sido reservado de forma prioritaria para intervenciones en los sectores urbanos de mayor vulnerabilidad edilicia y social.
El freno a la campaña genera una seria inquietud técnica debido a la naturaleza biológica de esta patología viral. Sáez enfatizó que la rabia es una enfermedad mortal con un índice de letalidad del cien por ciento tanto en caninos como en felinos. Dado que el virus afecta de forma directa al sistema nervioso central y se transmite mediante la saliva, la falta de cobertura inoculatoria no solo condena a las mascotas a un desenlace fatal en caso de contagio, sino que posiciona a la población humana ante un riesgo severo. Esta contingencia cobra mayor relevancia considerando que la Argentina se sitúa en zona de vigilancia epidémica y comparte límites fronterizos con Bolivia, territorio con circulación activa de rabia canina y humana.
A los inconvenientes de suministro se le suman complejas complicaciones logísticas que demorarán la normalización del servicio incluso si el insumo arribará a la brevedad. La funcionaria detalló que completar el esquema requeriría al menos dos meses de labor continua y que las condiciones meteorológicas actuales representan un obstáculo. Al haberse alterado el calendario invernal habitual —momento idóneo por las bajas temperaturas para preservar la cadena de frío del fármaco—, cualquier despliegue masivo deberá postergarse hasta que aminoren las altas temperaturas estivales, situación que ha desarticulado de forma integral la planificación operativa del área.
A la espera de que prosperen las gestiones iniciadas ante las órbitas provinciales y nacionales para regularizar la provisión de biológicos, las autoridades locales recuerdan a la comunidad la vigencia del marco legal que exige la inmunización antirrábica como un deber sanitario ineludible. En tal sentido, desde el municipio apelan a la responsabilidad de los tutores de mascotas para que concurran a los centros fijos de atención habilitados —situados en Celaya, Alto Comedero y el edificio 9 de Julio— para aplicar o actualizar las dosis correspondientes.



