Cada 23 de julio se celebra el Día Mundial del Síndrome de Sjögren, para generar conciencia de esta enfermedad.
El Síndrome de Sjögren se define como una patología crónica de carácter autoinmune que impacta directamente sobre las glándulas de secreción externa, provocando la inflamación de las membranas mucosas junto a las glándulas salivales. Esta alteración conlleva una disminución considerable en el volumen de lágrimas, saliva, mucosidad presente en la tráquea y laringe, así como en los fluidos vaginales.
Sumado a la resequedad, este trastorno reumático e inflamatorio suele manifestarse con malestar articular y la aparición de erupciones en la piel. Asimismo, no se descarta su interacción con otros padecimientos complejos, entre los que se destacan el lupus eritematoso sistémico, la artritis reumatoide, la esclerodermia y la cirrosis biliar, comprometiendo no solo las articulaciones sino también órganos vitales como los riñones, el hígado, la tiroides, los pulmones y la piel.
Con el fin de generar conciencia en la sociedad, la conmemoración de esta jornada busca visibilizar las características de la patología, promover la educación médica al respecto y ofrecer un marco de contención y acompañamiento a todas las personas que conviven con este diagnóstico.



