El panorama cultural y arquitectónico de la provincia se prepara para un hito importante con la inminente habilitación del Centro Cultural Lola Mora, construido en el barrio de Alto La Viña.
Desde el Ministerio de Infraestructura de Jujuy, a cargo de Carlos Stanic, se corroboró formalmente que el corte de cintas se llevará a cabo el próximo 2 de julio. Si bien el titular de la cartera ratificó la fecha precisa de apertura para disipar las incertidumbres en torno al proyecto, el horario específico en el que se desarrollará la ceremonia protocolar todavía resta ser establecido por las autoridades.
La flamante infraestructura edilicia destaca principalmente por su enfoque ecológico y de eficiencia en el uso de los recursos naturales. De acuerdo con las especificaciones técnicas brindadas por el funcionario, el complejo incorpora un mecanismo global de energías limpias compuesto por paneles solares de tipo fotovoltaico y una torre equipada con un generador eólico. En sintonía con este cuidado ambiental, la edificación suma un dispositivo de recolección pluvial que redirige el agua de lluvia hacia los sanitarios y los sistemas de riego, previendo un soporte de la red de agua corriente tradicional para aquellas épocas donde el régimen de precipitaciones resulte escaso.
El criterio técnico aplicado al complejo no persigue una autonomía energética inmediata y absoluta en el día a día, sino que apunta a consolidar un equilibrio de consumo neutro medido a escala anual. El ministro Stanic detalló que la producción energética fluctúa según las condiciones climáticas cotidianas, de modo que durante las jornadas diáfanas y de alta radiación el excedente producido compensa aquellos días nublados en los que resulta necesario recurrir al suministro externo. Este diseño equilibrado permite que el balance total de los doce meses compense las variaciones de la demanda edilicia, cumpliendo así con los estándares de sustentabilidad proyectados.
En el plano visual y estructural, la obra rinde un directo homenaje a la identidad de la región mediante la incorporación de materiales autóctonos trabajados de forma tradicional. El diseño destaca por el revestimiento en piedra laja originaria de la localidad de Abra Pampa, la cual fue tallada de manera artesanal por trabajadores locales para plasmar la esencia geológica de la Puna. Con esta impronta, el nuevo espacio se posiciona no sólo como un futuro polo de atracción artística y turística en la zona alta de la ciudad, sino también como un referente de arquitectura sustentable en la región del norte del país.



