La Agencia de Recaudación y Control Aduanero derogó la normativa vigente desde el año 2019 y puso en marcha un marco regulatorio renovado para el ingreso de encomiendas internacionales y envíos puerta a puerta.
La medida, que lleva la firma del titular del organismo, Andrés Edgardo Vázquez, fija un límite de 3.000 dólares estadounidenses para la importación de productos destinados al uso o consumo personal. Para acceder a este esquema simplificado, los paquetes no deberán tener fines comerciales e incluirán hasta 3 unidades de la misma especie, quedando exentos de controles de la ANMAT en cosmética, normativas técnicas locales, el SiDIP, medidas antidumping e intervenciones del Instituto Nacional de Alimentos.
El nuevo circuito operativo establece dos procedimientos diferenciados según el canal de compra utilizado por el usuario. En las operaciones realizadas mediante plataformas de comercio electrónico transfronterizo, el correo o prestador postal deberá transmitir una declaración previa a la Aduana con la información exigida por la Unión Postal Universal y la Organización Mundial de Aduanas, sumada a la identificación fiscal del comprador mediante CUIT, CUIL o CDI. Si la convalidación no se realiza al momento de la compra, el usuario dispondrá de 24 horas para ratificar o corregir los datos antes de que la empresa de transporte formalice el trámite. Para las encomiendas tradicionales ajenas al e-commerce, el destinatario recibirá una notificación con el código de seguimiento para validar el contenido, pagar las tasas de almacenaje y abonar los impuestos correspondientes.
En caso de que el valor o la cantidad de los artículos sobrepasen los topes fijados en la regulación, las empresas postales deberán declarar la posición arancelaria bajo el régimen general de importación para consumo, sujeto al pago total de los tributos de aduana. Asimismo, el marco normativo habilita la verificación aleatoria de paquetes mediante análisis de riesgo y contempla la representación del comprador por parte de la empresa transportista durante las inspecciones presenciales, a menos que el particular decida intervenir de forma personal. Si la mercadería resulta rechazada, el destinatario tendrá un plazo de 15 días corridos para decidir si la nacionaliza mediante la vía general o autoriza su devolución al país de origen; de no manifestarse, el envío será remitido de regreso por el operador postal.
Por otra parte, la disposición autoriza la entrada de medicamentos de uso personal o familiar previa aprobación de la ANMAT en los casos que corresponda, e incluye un protocolo de actuación para usuarios que desconozcan el remitente o el contenido del paquete recibido. La normativa entra en vigencia desde el día de su publicación, mientras que la implementación técnica de las diferentes etapas se irá comunicando mediante el micrositio oficial de envíos internacionales del organismo. Con este recambio de reglas, la autoridad fiscal busca agilizar la gestión de encomiendas personales y adaptar los controles fronterizos al volumen del comercio global digital.



