La pérdida o el robo del celular es un grave problema al que cualquiera está expuesto, es por ello que es importante conocer los mecanismos que existen para proteger los datos que se encuentran en los dispositivos móviles.
Más allá del valor material del equipo, el verdadero riesgo reside en el acceso a la información personal, bancaria y social almacenada en el sistema. Por ello, las autoridades nacionales han establecido un protocolo de emergencia centralizado a través de la línea telefónica *910. Este servicio gratuito permite reportar el suceso, dar de baja la línea y gestionar el bloqueo del aparato mediante el número de IMEI, un código de identificación único que inhabilita el uso posterior del dispositivo en cualquier operadora del país.
Para los usuarios de sistemas Android, existen herramientas de localización remota que pueden ser determinantes si el smartphone se encuentra encendido y vinculado a una cuenta de Google. A través del Administrador de Dispositivos, es posible rastrear la ubicación en tiempo real, hacer que el teléfono emita un sonido o, en casos extremos, ejecutar un borrado total de los archivos para evitar filtraciones de datos. De manera similar, los propietarios de equipos Apple cuentan con la aplicación “Buscar” y la plataforma iCloud. Estas herramientas permiten activar el “Modo Perdido”, el cual bloquea el terminal con un código de seguridad y muestra su última ubicación registrada, ofreciendo también la opción de eliminar la información personal de forma remota como último recurso de protección.
Un aspecto preventivo clave para desincentivar el mercado ilegal de dispositivos es el registro de la titularidad de las líneas. Para los servicios bajo la modalidad prepaga, los usuarios deben validar su identidad marcando al *234#, un trámite obligatorio que impide que el equipo sea reutilizado por terceros en caso de robo. En el caso de las líneas con abono mensual, este registro suele ser automático al momento de la contratación del plan. Es importante destacar que, si el usuario logra recuperar su equipo tras una denuncia, debe contactar a su operadora para iniciar el proceso de rehabilitación, para lo cual se requerirá el número de denuncia y, eventualmente, la acreditación presencial de la identidad del titular.
Finalmente, cabe recordar que cualquier ciudadano que adquiera un teléfono móvil de procedencia dudosa o que haya sido denunciado, se encontrará con un mensaje informativo en pantalla que impedirá su funcionamiento. Estas bases de datos son administradas por las compañías telefónicas y solo pueden ser consultadas por el Poder Ejecutivo bajo requerimiento judicial en el marco de una investigación. Además de las acciones digitales y telefónicas, se recomienda siempre realizar la denuncia formal en la dependencia policial más cercana para contar con un respaldo legal del incidente y facilitar los trámites de reposición del servicio con las empresas prestadoras.



