Un importante fallo informático en la red de la tarjeta SUBE provocó severas complicaciones para miles de usuarios del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
La contingencia técnica, derivada de inconvenientes con un proveedor de servicios de telecomunicaciones desde el día anterior, inhabilitó temporalmente la acreditación y carga de saldo tanto en la aplicación móvil como en ventanillas de cobro y terminales automáticas, las cuales quedaron operando únicamente para la consulta de saldo. Desde los canales institucionales de la entidad informaron que sus equipos de trabajo se encuentran realizando tareas de mantenimiento para normalizar el servicio a la brevedad, al tiempo que recomendaron a los pasajeros que ya hayan efectuado compras de crédito no duplicar la transacción y reintentar la validación más tarde.
La interrupción masiva del sistema de pago generó un fuerte malestar social debido a que coincidió de forma directa con la puesta en marcha de un nuevo esquema tarifario en toda la región metropolitana. El ajuste de precios afectó a las líneas de colectivo de la Capital Federal con una suba del 4,1% (fijando el boleto mínimo en $887,87), a los recorridos provinciales con un incremento del 4,3% (con una tarifa inicial de $1.158,97) y al subterráneo porteño, cuyo valor base trepó a $1.753,04. De igual forma, las distintas líneas de trenes aplicaron el tramo final de un aumento del 14,29%, elevando el pasaje mínimo a $480 para los usuarios con el plástico nominalizado.
Frente a la imposibilidad de operar con la tarjeta tradicional, las autoridades recordaron que el sistema de movilidad urbana cuenta con alternativas tecnológicas de pago habilitadas tras la desregulación fijada por el Decreto 698/2024. Los usuarios pueden abonar sus trayectos utilizando tarjetas físicas de débito, crédito o prepagas sin contacto de las redes Visa y Mastercard, así como también mediante dispositivos móviles y relojes inteligentes con tecnología NFC vinculados a dichas tarjetas. Adicionalmente, se encuentra disponible el pago mediante lectura de códigos QR generados a través de billeteras virtuales y la aplicación SUBE Digital.
Para utilizar los medios alternativos en el colectivo, el pasajero debe indicar previamente el destino al chofer antes de acercar su tarjeta o dispositivo electrónico al lector del validador. En la red de subte, el acceso se realiza de manera directa sobre los molinetes adaptados sin necesidad de declarar el trayecto. Desde los organismos oficiales remarcaron que el valor del pasaje cobrado mediante estas herramientas digitales es exactamente equivalente al costo de la tarifa vigente para los usuarios de la SUBE registrada.



