El Palacio de Tribunales de San Isidro volvió a llenarse de vallas, efectivos de seguridad y móviles de prensa desde la madrugada, a la espera del inicio del nuevo proceso oral por la muerte de Diego Armando Maradona.
El debate se retoma luego de una seguidilla de postergaciones. La nulidad del juicio anterior, provocada por la polémica del documental que involucraba a la exjueza Julieta Makintach, derivó en una serie de planteos que fueron corriendo la fecha. El último cambio se produjo en marzo, cuando a pocos días del comienzo previsto se resolvió trasladarlo para hoy.
La expectativa es enorme. Medios nacionales e internacionales, además de fanáticos de distintos puntos del país, se acercaron a los tribunales para seguir cada detalle de la jornada. El colectivo “JusticiaxD10S”, que en 2025 acompañó todas las audiencias con banderas y pelotas, también dijo presente. “Él siempre se la jugó por nosotros. Ahora le toca al pueblo acompañar a sus hijos en este momento tan duro. Necesitamos que todos griten ‘Justicia’”, difundieron en sus redes.
El Tribunal Oral en lo Criminal N°7, conformado por los magistrados Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, estará a cargo del proceso. En el banquillo se sentarán siete profesionales de la salud: el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, su superior Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini.
A todos se les imputa homicidio simple con dolo eventual, una figura que prevé penas de entre 8 y 25 años de cárcel. La acusación sostiene que desatendieron al ídolo en sus últimos días, lo que derivó en su fallecimiento el 25 de noviembre de 2020. Este martes estarán en la sala para escuchar los alegatos de apertura junto a sus abogados. Será la única audiencia transmitida en vivo por la Suprema Corte bonaerense, ya que no declarará ninguno de los 127 testigos convocados.
Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren encabezan la acusación. Buscarán demostrar que la muerte de Maradona era evitable y que hubo irresponsabilidad por parte del equipo médico tratante. Esa línea es respaldada por las distintas querellas: Fernando Burlando representa a Dalma y Giannina; Félix Linfante y Gustavo Pascual a Jana; Mario Baudry a Dieguito Fernando y Verónica Ojeda; Eduardo Ramírez a Diego Junior; y Pablo Jurado a las hermanas del exfutbolista, Rita, Claudia y Ana.
Por otro lado, las defensas intentarán probar que el deceso fue inevitable debido al cuadro clínico previo del Diez. Argumentaron que la muerte se produjo por un evento cardíaco y que ninguno de los imputados tiene formación específica en cardiología. Los letrados son Francisco Oneto por Luque, Vadim Mischanchuk por Cosachov, Diego Olmedo por Díaz, Nicolás D’Albora por Forlini, Miguel Ángel Pierri por Perroni, Franco Chiarelli por Almirón y María Julia Marcelli por Di Spagna.
Con estrategias renovadas y una lista extensa de testimonios por delante, el juicio que intenta esclarecer si la muerte de Maradona pudo evitarse vuelve a ponerse en marcha. Los familiares podrán presenciar esta primera jornada, pero luego deberán esperar su turno para declarar antes de volver a ingresar a la sala.



