El sistema de farmacias de Jujuy enfrenta un panorama delicado por las constantes demoras en las acreditaciones de obras sociales y prepagas, con el PAMI como el caso más crítico.
El Presidente del Colegio Farmacéutico de Jujuy, Gustavo Martínez, aseguró que los comercios del rubro sostienen la atención “con un esfuerzo enorme” y que la continuidad de la dispensa de medicamentos está en riesgo.
Martínez describió la coyuntura como “cada vez más complicada” y señaló que las dificultades para reponer mercadería ya impactan en la prestación diaria. “Estamos atravesando un momento muy difícil por el atraso en los pagos de las prestaciones. Esto dejó a las farmacias en una situación muy delicada, con problemas para abastecernos de algunos productos y mantener el servicio con normalidad”.
El mecanismo habitual contempla cuatro pagos mensuales a las farmacias, pero ese esquema no se está respetando. Según precisó el dirigente, la deuda se arrastra desde enero y hay varias quincenas sin saldar. En contraste, las droguerías cobran cada diez días, lo que genera un desfasaje financiero que vuelve la operatoria casi inviable para muchos establecimientos.
Ante este escenario, los locales jujeños están absorbiendo los costos para no suspender la atención al público. “Lamentablemente, nos estamos financiando para no interrumpir el servicio. Eso nos pone en alerta y nos obliga a pedir a las autoridades que regularicen los pagos de manera urgente”, sostuvo Martínez.
El titular del Colegio también solicitó comprensión a los beneficiarios ante eventuales faltantes o cambios de laboratorios. Aclaró que no se trata de una negativa a atender a afiliados de PAMI, sino de la imposibilidad de conseguir ciertos insumos. “Pedimos paciencia y trabajamos en alternativas para que la gente no deba cortar sus tratamientos”, agregó.
Por ahora, la entrega de fármacos queda supeditada al inventario con el que cuenta cada comercio. Aunque el circuito sigue activo, desde el sector reconocen que se alcanzó un punto límite y que la sostenibilidad depende de una pronta normalización de los desembolsos.
Sobre las tratativas con el organismo nacional, Martínez explicó que las negociaciones se centralizan en Buenos Aires. “Nos dicen que hay diálogo, pero no aparecen soluciones concretas. Sabemos que la deuda no es solo con las farmacias, sino con todo el sistema de salud”, indicó.
Finalmente, descartó el cierre de farmacias en el corto plazo, aunque insistió en la gravedad del cuadro general. “No hay cierres confirmados, pero sí estamos en una instancia crítica. La respuesta tiene que llegar rápido para evitar que la situación empeore, porque sostener todo con financiamiento propio es muy complejo”.



