Una profunda conmoción sacudió a los residentes de la avenida Párroco Marshke, tras el descubrimiento de una mujer de 74 años fallecida en el interior de su vivienda.
El hallazgo se produjo durante la mañana del miércoles, movilizando de inmediato a las fuerzas de seguridad locales y a los organismos de investigación judicial.
La secuencia de los hechos comenzó alrededor de las 9:30, momento en que el personal de la Unidad Policial recibió un llamado de alerta. Fue una vecina de la zona quien, preocupada por la prolongada ausencia de la mujer, decidió dar aviso a las autoridades. Según su testimonio, no había tenido contacto ni rastro alguno de su vecina desde hacía aproximadamente tres días, lo que despertó sus sospechas de que algo inusual podría haber ocurrido en el domicilio.
Al arribar al lugar indicado, los efectivos policiales realizaron una inspección externa de la propiedad para intentar establecer contacto con la ocupante. A través de una de las ventanas del inmueble, los uniformados lograron divisar el cuerpo de la mujer tendido en el suelo de la vivienda, sin signos evidentes de movimiento. Ante este panorama, se informó de inmediato a las autoridades competentes para iniciar las actuaciones de rigor y asegurar la escena.
El despliegue operativo contó con la participación de efectivos de la Seccional 6°, profesionales pertenecientes al Ministerio Público de la Acusación y especialistas de Criminalística, quienes trabajaron bajo la supervisión directa de la ayudante fiscal asignada al caso.
A pesar de la presencia del cuerpo médico en el domicilio, el examen preliminar del cadáver no pudo concretarse en el sitio del hallazgo. Esta decisión técnica se fundamentó en la sospecha de que la causa de muerte podría estar vinculada a un posible caso de hantavirus. Debido a la peligrosidad que representa esta enfermedad zoonótica, la falta de un protocolo de bioseguridad específico en ese instante impidió que los profesionales manipularan los restos de forma inmediata.
La tarea de traslado estuvo a cargo del personal del Cuerpo de Bomberos, quienes movilizaron los restos hacia la morgue judicial ubicada en el barrio Alto Comedero. Allí se preservará el cuerpo bajo condiciones estrictas hasta que se realicen las intervenciones correspondientes.
Aunque la hipótesis del hantavirus ha ganado fuerza debido al protocolo preventivo aplicado, los investigadores no descartan ninguna posibilidad hasta obtener los informes de laboratorio definitivos que confirmen o descarten la presencia del virus.



