El proceso judicial que investiga el paradero de Loan, el pequeño de 5 años visto por última vez en la localidad correntina de 9 de Julio, entra en una etapa de alta carga emocional e institucional.
Al inicio de la tercera semana del debate oral, el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional será el escenario donde María Noguera y José Peña, progenitores del menor, brinden sus testimonios frente al tribunal en su doble condición de damnificados y testigos. Una vez concluidas sus respectivas declaraciones, ambos contarán con la autorización legal para permanecer en la sala y presenciar el resto del desarrollo de las audiencias, en las que también participarán algunos de sus hijos, incluido Mariano, cuya comparecencia está programada entre las jornadas del martes y el jueves.
La reconstrucción de los hechos vuelve a poner el foco en aquella jornada en la vivienda de la abuela Catalina, donde se llevó a cabo el almuerzo familiar. José Peña fue la última persona que compartió con el niño antes de que este se dirigiera hacia un naranjal cercano en compañía de un grupo de menores y adultos, momento a partir del cual se perdió todo rastro de su paradero; por su parte, la madre de Loan fue notificada de la preocupante situación un par de horas más tarde, coincidiendo con el inicio de los primeros rastreos en la zona. Durante la audiencia de este martes, los padres deberán comparecer en el mismo espacio físico donde se encuentran los imputados, entre quienes resalta Laudelina Peña, tía del menor, señalada por la fiscalía como pieza clave en la maniobra de distracción que facilitó el apartamiento y posterior ocultamiento del niño. Al respecto, la abogada de la querella, Belén Russo Cornara, reflejó el quiebre absoluto del entorno íntimo al manifestar que el padre del menor ya no considera a su hermana como parte del núcleo familiar.
El banquillo de los acusados también estará ocupado por otros sospechosos que compartieron aquella comida el 13 de junio de 2024, tales como Antonio Benítez, cónyuge de Laudelina, y Daniel «Fierrito» Ramírez, quien en instancias previas expresó ante los magistrados su malestar por el uso de dicho sobrenombre al considerarlo discriminatorio. Asimismo, estará presente el excomisario Walter Maciel, responsable de coordinar las primeras tareas de rastrillaje y actualmente procesado bajo el cargo de encubrimiento. Con el fin de mitigar el impacto de enfrentarse cara a cara con los procesados y afrontar la rigurosidad del debate, los padres de la víctima recibirán asistencia profesional en el lugar de los hechos.
Este soporte especializado estará a cargo de una psicóloga perteneciente a la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC). Dicho organismo, dependiente del Ministerio Público Fiscal, interviene de manera directa para ofrecer contención técnica, estabilidad emocional y asesoramiento a quienes deben afrontar instancias de declaración testimonial complejas dentro del marco del fuero penal.



